EL ADOQUÍN FILOSOFAL: Resumen del debate a 5 a través de memes

Imagen de portada: fotografía de Agustín Millán (Diario 16).

A los pocos minutos de comenzar el debate, se hizo visible la estrategia de Albert Rivera para volver a ser el más mencionado en redes sociales, esto es, sacarse de la manga todo tipo de objetos, el primero de ellos un adoquín, y el segundo, un pergamino larguísimo en el que se mostraban todas las concesiones a las Comunidades Autónomas que habrían avalado PP y PSOE.

Rivera intenta ganarse a la audiencia con el discurso personal y sentimental al que nos tiene acostumbrados, mostrándole al público un adoquín que según él, ha recogido de las calles de Cataluña; un trozo de piedra que representa la destrucción de las vías barcelonesas por las manifestaciones independentistas. Parece que Rivera quiere llevarse la razón tratando de dotar al adoquín de un poder filosófico o alquímico, capaz de convertir a los indecisos en votantes naranjas, una especie de adoquín filosofal que el líder de Ciudadanos le ha robado a Harry Potter.

Habrá que felicitarle por triunfar en su objetivo de convertirse en generador de memes, que llegó a su punto álgido cuando retomó su célebre frase “No se ponga nervioso señor Sánchez” (y sus diversas variantes: señor Abascal, señor Iglesias…), que encima el candidato tiene la manía de decir mientras se mueve entre aturdido y alocado, suscitando los chistes fáciles.

COHESIÓN DE ESPAÑA

Pedro Sánchez destila la visión del PSOE sobre la configuración del Estado español: una nación de naciones, esto suscitó que durante todo el debate, los representantes de las derechas le preguntaran a Sánchez en varias ocasiones “¿cuántas naciones hay en España?”, Rivera sacó un artilugio más tarde para atacarle nuevamente por el mismo tema, valiéndose esta vez de un mapa de España.

Iglesias, por su parte, intenta diferenciarse dándole una nueva perspectiva al bloque, hablando de la España rural que necesita de caminos, carreteras y mejores comunicaciones con el resto de villas y ciudades. Aun así, el secretario general de Unidas Podemos no llegó a aclarar medidas concretas para resolver el clima de tensión en Cataluña, reduciendo su propuesta al “diálogo”. Sánchez no propuso algo demasiado distinto, ya que acabó insistiendo en un ambiguo “aumento de los espacios de diálogo” y una “disminución de los espacios de confrontación”, eso sí, asegurando que consolidaría la ilegalización de referéndums ilegales como el del 1-O a través de castigos legales.

Abascal es claro: anulación de la comunidad autónoma de Cataluña y arresto de Quim Torra, presidente de la Generalitat, para ponerlo a disposición judicial. Pablo Casado sigue en su línea defendiendo la aplicación del 155.

Casado le preguntó abiertamente a Sánchez si está dispuesto a usar los votos de partidos independentistas o “supremacistas” como JxCat. Sánchez, como suele hacer, se resiste a contestar.

Tanto Casado como Rivera han hecho hincapié en la seguridad de los ciudadanos catalanes de cara a las elecciones, refiriéndose a las posibles coacciones que podrían sufrir aquellos votantes no independentistas.

POLÍTICA ECONÓMICA Y POLÍTICAS SOCIALES E IGUALDAD

Pensiones, recortes, bla bla bla… ¡Mamadas! Este ha sido el lapsus de Pablo Iglesias que le ha hecho trending topic. Mientras el líder morado hablaba de la importancia de hacer justicia y acabar con las manadas como la de Manresa, Iglesias dijo: “Hay que dar la razón a las mujeres que están escandalizadas con lo que hemos visto con tantas mamadas; con tantas manadas”.

Sánchez, por su parte, jugó la carta feminista al declarar que si consigue gobernar, creará una vicepresidencia dedicada al área económica, puesto que ocuparía una mujer, Nadia Calviño (actual ministra en funciones).

La medida estrella de Podemos se hizo eco en esta parte del debate: subir las pensiones al IPC. Un entrevistado por Antena 3 tras el debate afirmó que los trabajadores son los que han perdido en la noche del lunes, que solo habrían sido defendidos solo por Iglesias. En cuanto a la España vacía, tema del que se esperaba oír hablar en el debate, otros entrevistados por Antena 3 explicaron que rechazan el discurso del “y tú más” y reclaman con urgencia un pacto de Estado que se comprometa con la digitalización y la modernización de los pueblos españoles.

CALIDAD DEMOCRÁTICA

Pablo Casado inicia este bloque explicando que fue el PP el que ya propuso anteriormente cambiar la ley para que ‘el ganador se lo lleve todo’, de forma que el que mayor número de votos obtenga, pueda gobernar en solitario, sin necesidad de pacto con otro grupo político. Casado termina resumiendo que el mayor problema para la calidad democrática es Pedro Sánchez.

Iglesias continúa criticando esta medida, argumentando que el de España es un sistema parlamentario, y no presidencialista, por lo que no debería de ser tan difícil desarrollar pactos entre partidos. Iglesias reivindica que su partido estaría dispuesto a gobernar junto a PSOE pese a sus diferencias. El líder de Podemos indica que la verdadera cuestión es “quién está dispuesto a pactar con quién”.

Casado ha remarcado su condena a la violencia mostrada este lunes en Cataluña hacia la Familia Real en su visita a Barcelona, y responsabiliza a Sánchez de este suceso.

POLÍTICA INTERNACIONAL

Abascal arranca el último bloque del debate hablando sobre la inmigración, asegurando que los extranjeros que busquen una nueva vida en España deberán hacerlo siempre en un marco legal y regulado. El líder de Vox resalta el papel de las fronteras y señala el que considera un grave problema que conlleva la inmigración, la “disolución de las entidades nacionales” que según Abascal se produciría al dejar entrar a inmigrantes procedentes de culturas demasiado diferentes o inasimilables. Frente a esto, Abascal defiende el ‘modelo de Vox’ basado en la “identidad y soberanía de las naciones”, y concluye que “el que quiera entrar en nuestra casa, tiene que pedir permiso para entrar”.

Sánchez califica la perspectiva de Abascal como “discurso de odio”, y se enorgullece de no haber dejado “al pairo” a seres humanos en el mediterráneo. El presidente en funciones propone el “diálogo con los países de origen” para atajar la problemática.

Iglesias afirma que los muros y los racismos no sirven para calmar la inseguridad de la población, y adopta una perspectiva económica para decir que “un Gobierno responsable” debe aportar seguridad frente a la desaceleración económica y la guerra comercial, ejemplificándolo con la polémica situación de los taxistas frente a empresas como Uber o Cabify.

Iglesias defiende el comercio, pero pide que si comercian aquí, “paguen impuestos aquí”. El líder morado le pide a Sánchez que pacte con Podemos y no con el Partido Popular, ya que según él, pactar con los ‘populares’ conllevaría recortes y desigualdad.

Abascal coincide con Rivera en la reivindicación de las relaciones con los países hispanoamericanos.

MICRORESUMEN DE LOS MINUTOS DE ORO:

Santiago Abascal reivindica la educación y la sanidad, y termina de la misma forma que lo hizo Iván Espinosa en el anterior debate a 7, con un rotundo ¡Viva España!

Albert Rivera sigue la estela de Inés Arrimadas en el debate a 7, usando su minuto para hacer de actor de teletienda, recitando como un robot los jingles de su partido.

Pedro Sánchez se diferencia de las derechas, pero también de Podemos, y afirma que defender la unidad de España no debe pasar por la eliminación de libertades.

Pablo Casado pide el voto útil y se define, valga la redundancia, como el presidente útil, el único capaz de crear un “gobierno de verdad”.

Pablo Iglesias sigue la misma estrategia que Irene Montero en el debate a 7 y dedica su minuto de oro a leer la carta de una persona minusválida en situación desfavorecida.

Observaciones

SÁNCHEZ IGNORA A IGLESIAS: Iglesias ha interpelado a Sánchez en varias ocasiones para llamar a una relación cordial entre los dos partidos de izquierdas presentes en el debate, y destaca el hecho de que Sánchez no le correspondiera en ninguna ocasión. Sánchez intentó diferenciarse de Unidas Podemos cada vez que tuvo la oportunidad. Tal y como lo expone el diario El País: “Cada vez que se refería a Iglesias, lo hacía para recordar lo que les diferencia en Cataluña o en economía. El presidente no hizo ni un guiño a Unidas Podemos”. Iglesias le pidió al presidente en funciones reflexionar sobre el comportamiento de las derechas, que se enzarzarían unas contra otras en un debate pero que luego son capaces de pactar, no como sucede con el PSOE y el partido morado.

LA PÉSIMA IMAGEN DE SÁNCHEZ: La falta de interpelaciones del líder del PSOE a los otros ponentes llama la atención teniendo en cuenta que estamos ante un debate, no en un mitin de su partido. Su lenguaje corporal y su falta de capacidad para salirse un mínimo del guión, le dejan en muy mal lugar. Sánchez es lo contrario a Iglesias en cuanto a capacidad dialéctica, incapaz de resolver las imprevisiones que surgen durante un debate.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s