Jóvenes y ansiedad: una relación estable

Ya son varios los artículos que he escrito en este blog sobre la ansiedad, como es el caso de ‘Pisos compartidos y ansiedad‘ o ‘Hostelería y ansiedad‘, y es que es un tema que me interesa bastante, porque considero esta afección un problema real para los jóvenes que llevamos muchos años sumergidos en esta revolución tecnológica que aprieta el acelerador un poco más cada día.

En esta ocasión, ya que os he dado mi propio punto de vista lo suficiente, he querido traeros las experiencias y opiniones de otros jóvenes, que tal y como me han confesado, sufren o han sufrido los efectos de la ansiedad en más de una ocasión. Después de preguntar en Instagram a quién le gustaría responder a una serie de preguntas que elaboré sobre la ansiedad, he obtenido la perspectiva de seis chicas, casi todas entre los 20 y 22 años, que han querido compartir conmigo su visión. Algunas de ellas fueron contactadas por mí de forma directa ya que yo conocía de antemano sus experiencias. No era intencional que todas fueran mujeres, pero ya que ha resultado ser así, será interesante ver de qué manera les afecta especialmente a ellas esta afección moderna.

Las declaraciones de 2 de estas chicas serán expuestas de forma anónima, pero añadiré los nombres y algunos datos del resto para que podáis conocerlas en mayor profundidad. Este artículo no tiene en absoluto intención de ser de alguna manera científico; tan solo pretendo que nos valga para reflexionar y visibilizar un poco la materia. Eso sí, al final agregaré un pequeño apartado de conclusiones a modo de resumen de lo que estas personas han compartido con nosotros.

Las 5 cuestiones que les pedí contestar fueron las siguientes:

  1. ¿Cuándo fue la primera vez que notaste síntomas de ansiedad y los reconociste como tal? ¿Qué síntomas son?
  2. ¿Te han llegado a dar ataques de ansiedad? Si la respuesta es sí, ¿cuántos aproximadamente? ¿Qué motivo crees que lo causó? (Ejemplos: situación incómoda con amigos, discusión con los padres, entrevista de trabajo…)
  3. ¿Qué aspectos de tu día a día crees que te producen o te han producido ansiedad? (Ejemplos: Relación con otras personas, pareja, trabajo, estudios…)
  4. ¿Has cambiado algo en tu vida para paliar esos síntomas o piensas hacerlo en un futuro? (Ejemplos: ir al psicólogo, tomar medicamentos, cambios de rutina…) 
  • si la respuesta es sí, ¿dispones de información para tomar medidas?
  • si la respuesta es no, ¿por qué?
  1. ¿Achacas o crees que tu ansiedad se debe a un ente externo (aceleración del sistema capitalista, la sociedad, uso de redes sociales, presión social…) o que por el contrario es una condición “natural” nacida de tu propia genética?

👀

Empezaremos con María Martín, estudiante de Educación Primaria en la Universidad Rey Juan Carlos de 20 años.

“A mí se me manifiesta en forma de presión en el pecho, sobre todo, falta de aire, dificultad al respirar, mareos, lloros…”

María nos cuenta que lleva padeciendo síntomas de ansiedad desde hace bastantes años, incluso se remonta a sus años en el colegio, y explica que por aquel entonces no supo reconocer que estos síntomas, que en ella van desde dificultad al respirar hasta mareos o llanto, correspondían a un cuadro de ansiedad. “Ahora sé que era ansiedad porque son síntomas que he tenido más tarde” nos dice. Ella ha sufrido, según nos indica, bastantes ataques de ansiedad a lo largo de su vida, que achaca a “discusiones con personas importantes en mi vida” entre otros, aunque también confiesa que otros factores psicológicos propios de su persona han podido influir.

María Martín
María Martín, estudiante de último curso de Educación Primaria en la URJC, IG @mariaamruiz

Entre los potenciales motivos que estarían detrás de su ansiedad en general, ella cree que se encontrarían “la relación que tuve con los estudios hace unos años, mi relación con mis padres, conmigo misma, y con mi ex pareja”.

En respuesta a las preguntas cuarta y quinta, que considero más vitales, María dice que ha estado acudiendo a un psicólogo/psiquiatra durante 5 o 6 años, y que ha tomado medicamentos que le ayudaban a dormir.

En cuanto a si cree que su ansiedad se debe más a factores externos o internos, María explica que ni una ni otra, por el contrario ella cree que “ambos factores pueden afectar a una persona en el hecho de tener ansiedad”.

Hablemos ahora de Alicia Momoko, una estudiante de 22 años de Trabajo Social en la Universidad de Málaga. Alicia, que se encuentra en este momento en un Erasmus en Japón, ha lidiado especialmente con ansiedad social, una condición, por supuesto, distinta a la que conocemos como ansiedad común.

“He ido al psicólogo una vez y debería ir de nuevo”

Esta condición más concreta la vemos ya reflejada en su respuesta a la primera pregunta, en la que Alicia nos explica que los propulsores de su ansiedad están para ella relacionados con interacciones con otras personas. Sus síntomas corresponden a una “sensación de miedo incontrolable cada vez que me acercaba a lugares en los que se encontraba gente con la que me sentía incómoda”. En cuanto a los desencadenantes que ella piensa que estarían detrás de un ataque de ansiedad, Alicia nombra el “estar pasando por momentos que hacen que me sienta mal conmigo misma, con todo aquello que considere un fracaso”, la joven indica haber sufrido aproximadamente unos diez ataques de ansiedad.

Alicia Momoko
Alicia Momoko, estudiante de Trabajo Social en la UMA, IG @momodramon

Alicia detalla que las situaciones que tienden a producirle síntomas generales de ansiedad son aquellas que involucren relaciones sociales, o una “exposición a hacer cosas de las que no estoy segura”. En respuesta a la pregunta de si ha tomado medidas para paliar su condición, indica que ha ido al psicólogo una vez y que “debería ir de nuevo”.

Resolviendo la quinta pregunta, la estudiante nos explica que ha creído durante mucho tiempo que ciertos factores externos han podido influir en su ansiedad, ya que, según comenta, “el ambiente siempre nos condiciona como animales sociales”. Aun así, Alicia indica que a día de hoy cree que “depende mucho también de la fuerza mental personal para afrontar y entender lo que sucede”.

La siguiente joven que vamos a conocer es Silvia Orviz. Tiene 21 años y estudia su último año de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid.

El caso de Silvia, o como sus amigos la llaman, Siru, es algo diferente al de María y Alicia, ya que dice haber sufrido solo dos ataques de ansiedad, y no haber padecido síntomas como “ataques de pánico, ni palpitaciones, ni similares”. Estamos por tanto hablando de un caso de ansiedad no necesariamente más leve, pero sí menos relacionado con efectos sobre el cuerpo físico.

“He pensado en intentar arreglar mi relación en casa pero es muy muy difícil. Depende más de ellos que de mí”

Silvia nos detalla que descubrió lo que era tener ansiedad hace poco tiempo, “no más de dos años”, y explica que la mayoría de situaciones que ella relaciona con esta afección los vive en casa, siendo la relación con sus padres un factor clave. También menciona ciertos momentos en el transporte público como desencadenantes, como cuando se cree apunto de perder un tren incluso incluso acudiendo con tiempo suficiente a la estación.

Silvia Orviz
Silvia Orviz, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Carlos III, IG @bruuum_bruuum/

Respecto a los motivos que habrían causado esos dos ataques de ansiedad de los que habla, Silvia dice que los sufrió en presencia de sus padres y de “el gilipollas de mi ex”.

Sobre si ha tratado alguna vez de tomar alguna acción contra estos síntomas, Silvia confiesa que ha intentado arreglar o mejorar la situación con sus padres en casa, pero que es “muy difícil”. Añade que no considera medicarse, ya que piensa que los factores detrás de su ansiedad son ajenos a ella y que igualmente, tan solo ha sufrido dos ataques.  En cuanto a la última pregunta, Silvia explica: “no creo que sea por nada tan genérico, tampoco que sea natural en mí. Ya te digo, en mi caso pasa muy puntualmente por rabia e impotencia”. De esta forma, Silvia se enmarca en la estela de las dos anteriores entrevistadas, negando que la configuración del sistema en el que vivimos o la presión social estén detrás de su situación, o al menos no de forma directa.

En general, Silvia tiende a restarle importancia a su caso ya que atribuye la aparición de sus síntomas a momentos muy puntuales en su vida.

La cuarta joven que nombraremos en este post es Beatriz Díaz, de 22 años, estudiante de Periodismo de cuarto curso en la Universidad Rey Juan Carlos.

“Conozco cosas que aconsejan los psicólogos para afrontar la ansiedad pero todo lo que hago es por propio aprendizaje de mí misma y de mis sentimientos”

Beatriz nos comparte que se volvió por primera vez consciente de que padecía ansiedad con 18 años, y en cuanto a los síntomas que detalla: “algunos son tembleques, ganas de llorar, presión en el pecho, como si la cabeza me diera vueltas”. De entre las seis chicas que participan en este artículo, Beatriz es de las que más ataques de ansiedad habría sufrido durante su vida, ya que eleva a 20 el número de ataques “serios” que ha padecido.

Beatriz Díaz
Beatriz Díaz, de 22 años, está terminando Periodismo en la URJC, IG @beatrix_bice

Algunos de los motivos que la habrían llevado a padecer estas crisis de ansiedad son, según ella, “la inseguridad, la incomodidad en un espacio o una situación que no me gusta o no controlo, los estudios…”.

Preguntada por los aspectos de su día a día que cree que están detrás de su ansiedad, menciona de nuevo los estudios y también “la relación con ciertas personas” cuando no está segura de “cómo llevarla”.

A la hora de las medidas que habría intentado adoptar para paliar estos síntomas, Beatriz nos cuenta: “Intento llevar las cosas de otra manera. Más calmada. Darle menos vueltas a las cosas y también intentar enfrentar a ciertas situaciones que sé que me provocan ansiedad”. En cuanto a si cree que dispone de la información suficiente para controlar este problema, Beatriz apunta que, aunque conoce ciertas pautas estipuladas por psicólogos, las herramientas que se intenta aplicar a sí misma las ha conseguido a través del aprendizaje propio y del estudio de sus emociones.

Por último, responde a la quinta pregunta de forma algo distinta a las anteriores entrevistadas, explicándonos que ha notado cómo su ansiedad ha aumentado con el paso del tiempo, habiendo tenido síntomas más “mínimos” anteriormente. Beatriz indica: “en parte creo que es por cómo es la sociedad (la organización de los estudios, la velocidad, ciertos actos sociales que no comparto…) la que también ha hecho que se me incremente la ansiedad”. Beatriz sí que creería por tanto, de forma más sólida que las otras jóvenes, en un factor externo general como posible causa de su ansiedad.

TESTIMONIOS ANÓNIMOS

Pasamos ya a los otros dos testimonios que serán recogidos de forma anónima. Encontramos ciertas similitudes con las primeras cuatro jóvenes, en cuanto a la presencia de factores familiares o exparejas. Las dos chicas de las que hablamos dicen haber tenido 15, y 20 ataques de ansiedad aproximadamente. Entre los síntomas que nos detallan, tienen en común la dificultad al respirar, el aceleramiento del corazón, y debilidad. Una de ellas hablaba incluso de la sensación “de que te vas a morir”.

Una de ellas hace referencia a problemas familiares indicando una mala relación con su padre, mientras que la segunda entrevistada alude directamente a un clima de violencia en el hogar. Es precisamente esta última quien explica que una relación tóxica con la que es ahora su expareja influyó también en la aparición de estos síntomas. Ambas jóvenes dicen haber hecho uso de terapia para intentar afrontar la afección, indicando una de ellas que propuso la terapia familiar como solución a sus problemas en casa.

En cuanto a la información de la que disponen, la primera entrevistada dice que disponía de suficiente información obtenida a través de su psicólogo, mientras que la otra contó que disponía de los suficientes conocimientos gracias a sus estudios universitarios.

En respuesta a la última pregunta de si atribuyen su ansiedad a factores externos o internos, ambas apuntan a ciertas situaciones ajenas a su control como la situación familiar o la presión social como posibles potenciadores, pero también aluden a sus propias condiciones personales como otros factores influyentes, mencionando una de ellas el factor hereditario, y la segunda, la perspectiva personal que se tiene sobre la vida.

CONCLUSIONES

Simplemente me gustaría mencionar ciertos aspectos en común que he podido notar al comparar los testimonios de estas seis jóvenes, para que el lector pueda sacar sus propias conclusiones u opiniones. Estas similitudes que encuentro están más relacionadas con las preguntas 3, 4, y 5:

Al ser preguntadas por los factores que creen que desencadenarían la aparición de sus síntomas de ansiedad, cuatro de ellas mencionan problemas familiares, ya sea una mala relación con los padres o discusiones en casa. Las relaciones de pareja han sido mencionadas por dos de ellas, y los estudios también tienen un papel protagónico para otras.

Sobre las medidas que han tomado para paliar su ansiedad, cuatro de ellas dicen haber ido al psicólogo, y una de ellas dice estar de hecho considerando acudir de nuevo a un profesional.

En lo que respecta a la última pregunta, he de decir que la elaboré siendo consciente que culpar de la ansiedad a entes externos tan abstractos como el capitalismo o la sociedad puede no tener mucho sentido, pero quise ver hasta qué punto estas personas sentían que algo ajeno e identificable estaba detrás de sus síntomas, o en otras palabras, qué nivel de autocrítica se hacían a sí mismas.

Tras ver las respuestas, se observa que la mayoría se rehusa a culpar a estos factores abstractos como causantes de la ansiedad, aludiendo mas bien a sus características personales como la perspectiva o la fuerza mental, aunque la presión social y la combinación de factores externos e internos han sido mencionadas en varias ocasiones.

Podéis dejar en un comentario vuestra opinión al respecto, y darle un like al post si os ha parecido interesante, ¡un saludo!

 

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