Perspectivas de un estudiante en 4º de carrera

Artículos de autoayuda en Medium, visitas al portal de prácticas de la universidad, solicitudes de amistad en LinkedIn y horas viendo vídeos depresivos del canal Esquizofrenia Natural, así definiría estas últimas semanas. Esta entrada es básicamente un análisis de mi momento actual.

Después de un año entero de Erasmus en Dinamarca he vuelto a Madrid, a un nuevo piso, en un nuevo barrio, con nuevos compañeros, nuevas expectativas y sobretodo, cero planes. Esto último es lo más novedoso para mí de este año, que tras ver cómo la universidad ha sido lo único que he logrado mantener constante en mi vida y contemplar cómo las millones de planificaciones mentales que creé para mí al llegar a Madrid con dieciocho años no se han cumplido, comienzo este año con la única certeza de que, si alguna vez he tenido un plan, desde luego ha fallado.

Ya era yo consciente de que muy probablemente, las expectativas se quedarían en eso, y no terminarían pareciéndose en nada a la realidad. Lo que sí creía es que, de algún modo, estos años de carrera iban a ser más productivos de lo que finalmente han sido. Si bien el primer año no estuvo mal ya que tuve tiempo de escribir en diversas páginas webs e incluso hacer entrevistas, al final fue más que nada un año de apertura y de aprendizaje en cuanto al paso de vivir en un pueblo a vivir “independizado” en la capital. Después, en mi segundo año me estanqué. En cuanto a contenido periodístico, poco hice en segundo aparte de un programa de radio universitario con compañeros, y en tercero, año que pasé en Dinamarca, la desilusión en cuanto a la calidad de los estudios en la Roskilde University y la monotonía de la vida en la residencia acabó por consumirme demasiado.

La desmotivación es un problema por el que creo que pasamos muchos jóvenes en la actualidad, y no es raro dado el bombardeo mediático de malas noticias y oscuros presagios al que nos vemos sometidos. Me hace gracia que al entrar en Medium, una app de artículos de toda clase que me descargué por curiosidad, solo me aparezcan en la pantalla inicial textos de autoayuda o motivaciones. Textos que prometen mejorar tu futuro si los lees, como el máster de JPelirrojo (sí, acabo de ver el vídeo de Rocío).

medium
“Si no estás disfrutando la vida, lo estás haciendo mal”, “9 cosas que deberías trabajar en tus veinte si quieres tener éxito” o “Las 5 cosas que debes sacrificar para tener un futuro mejor”.

No sé si en general son ese tipo de artículos los que están triunfando en la plataforma, o me los recomienda exclusivamente a mí el algoritmo. Espero que no sea el algoritmo porque vaya tela si ha tardado tan poco en averiguar que mi vida es una mierda.

En cualquier caso, creo que ahora mismo este tipo de contenido triunfa en general, porque todos estamos deseosos de escuchar a alguien que tenga la solución para conseguir el futuro que merecemos, (o que creemos que merecemos). Por supuesto, después de leer un par de estos, te das cuenta de que todo se queda en palabrería.

Estudio Periodismo y, lo cierto es que al final la carrera no me ha dejado un sabor tan malo como creía, sino simplemente agridulce, ya que considero bastantes de las asignaturas que he cursado interesantes y útiles frente a una minoría que efectivamente, eran una pérdida de tiempo. Asignaturas como Deontología, Sociología, Historia del mundo actual o Economía han sido en mi opinión mi top de la carrera, mientras que otras como Producción de la información audiovisual o Diseño de la información periodística fueron motivo para que más de un día pensara ¿qué demonios hago aquí? Resulta que tal y como dicen muchos ex-alumnos de Periodismo, sí que es una carrera “bonita” de estudiar, pero por supuesto no es todo lo exigente ni eficaz que debería. En cuanto a mi año en Dinamarca, el descontento entre todos los Erasmus españoles que estudiamos en la universidad danesa de Roskilde era ampliamente compartido. El primer cuatrimestre en el que allí cursé lo que llaman Communication Studies fue una auténtica pérdida de tiempo, por el sorprendentemente bajo nivel que había y lo poco cohesionada que estaba la única asignatura verdaderamente teórica que teníamos. Personalmente tenía unas expectativas muy altas en cuanto a la educación danesa, que en cierto modo vi representadas en su forma alternativa de enfocar las clases y en la autosuficiencia que esperaban del alumno, pero que no exculpaba lo descuidada que estaba la educación en comunicación. Este periodo, para mí, quedó relegado a un curso de inglés inmersivo. Por suerte, el segundo semestre pude estudiar International Studies, otra rama en la que los profesores parecían estar algo más puestos en lo suyo. Las clases no dejaban de ser aburridas, pero los temas eran interesantes y pude aprender nociones básicas de política y economía. Los exámenes finales de este semestre tampoco fueron fáciles, ya que el modelo nórdico es muy diferente al español, y aprobar requirió un gran esfuerzo por parte de todos los internacionales. En conclusión, otro año agridulce en cuanto a estudios al que solo salva la experiencia Erasmus en sí, es decir, el contacto con gente de diferentes sitios y las aventuras que se viven como estudiante en otro país.

Pero ahora todo eso se ha acabado, y nos encontramos con la realidad. Un año para acabar una carrera que, como ya sabíamos, no nos facilita absolutamente nada en el mercado laboral. No es más que un tiempo extra que tenemos la suerte de disfrutar para calentar motores antes de tener que tirarnos de lleno al fango. Personalmente, yo quería usar estos años no solo para disfrutar de ese valioso tiempo sino para cultivar unas aptitudes artísticas que, al final, he dejado en un segundo plano. Un sabio consejo que me dio un compañero de Erasmus que irónicamente no me caía muy bien, pero con el que coincido, es que debía elegir. Debía elegir en qué quería enfocarme de verdad y tirar hacia ello con todas mis fuerzas, pero no podía seguir con este comportamiento ambiguo en el que dependiendo del día puedo hacer una cosa totalmente diferente (y la mayoría de días uno termina por no hacer nada). Pero qué difícil es eso, por dios, qué difícil. Un extra de motivación en alguna de las disciplinas que se encuentran en mi abanico bastaría para ayudarme a decidirme, pero es que no existen apenas incentivos en ninguno de los campos en los que pienso. Es decir, todos los caminos a mi vista se perciben negros por igual.

Este pesimismo ha sabido canalizarlo muy bien el canal de Esquizofrenia Natural, canal de YouTube que descubrí hace poco y que hace vídeos reflexivos sobre la sociedad actual y las dificultades que se plantean para la salud mental y el futuro de los jóvenes. YouTube es la red a la que más fiel soy con diferencia ya que creo que a día de hoy se está haciendo un buen contenido por parte de muchos creadores nuevos que están surgiendo para hablar de temas cada vez más específicos. Supongo que esto responde a la tendencia de ir hacia públicos más segmentados o de nicho.

Uno de los pocos alivios que tenemos los jóvenes es ver que al menos no somos los únicos en sentirnos estafados y engañados y que podemos compartir esa frustración con el resto de nuestra generación a través de internet. Canales como este que menciono demuestran además con sus números que, en mi opinión, hay muchas personas interesadas en cuestiones profundas y en entender la realidad en la que vivimos. Creo que el futuro del periodismo está muy ligado a esta ola de creadores en YouTube que, cada uno con su pequeño gran público, ejerce una labor periodística de interpretación y comunicación de la realidad. Estos nuevos creadores pueden terminar convirtiéndose en líderes de opinión, que a diferencia de títeres televisivos como lo puedan ser Risto Mejide o Dani Mateo, aporten conocimiento útil a la sociedad.

En fin, pese a todo esto, no podemos encerrarnos en una burbuja de fracaso y desesperación, y hay que mantenerse activo como sea. Yo estoy ya buscando mis prácticas para este año, necesarias para graduarse, y estoy ultimando los detalles para comenzar con el trabajo de fin de grado. Las prácticas van a darme más de un dolor de cabeza ya que parece que lo voy a tener difícil para compaginarlas con la asistencia a dos asignaturas que debo cursar en el segundo cuatrimestre por el descuadre que causa el Erasmus. Intentar subir algo la media más bien mediocre que tengo con el TFG y las asignaturas que me quedan es también otro de mis objetivos. Me he dedicado en profundidad también a LinkedIn, esa red social que todos conocemos pero que nos da algo de lache. Pues bueno, he querido adecentarme un perfil ya que al parecer surgen oportunidades de empleo en esa plataforma (a ver si es verdad), y para darle una mejor imagen, me he puesto a agregar a todo perfil mínimamente relacionado con mi ámbito. Ahora cuento con 325 contactos.

Con este percal, me dispongo a intentar dar lo mejor que pueda en este último año de carrera, a no ser demasiado negativo y a aprovechar esta ausencia de planes o esquemas mentales para dejarme fluir mas que nunca. Realmente estoy intentando ver qué resuena más conmigo, qué tengo más ganas de hacer y por qué. Pero claro, cuando uno sufre un poco la falta de confianza en el mundo, pocas ganas tiene uno de hacer absolutamente nada. Aun así, habrá que seguir.

 

 

 

micro intensidades

Reflexiones sobre la adicción al móvil 

>📱👀😥

Incapaz de desconectar, entre pantallas no hay donde mirar. El brillo se confunde con la realidad, necesidad constante de estar siempre distraído, los aparatos crean sonidos y la mente solo hace ruido. Escuchar cualquier voz menos la de uno mismo, colores artificiales eclipsan toda la ciudad. El sol rozando la retina provoca ansiedad. Qué será lo que uno busca tanto en internet, si son solo gente con otros dioses que temer. Qué será lo que la gente busca tanto en la red, manuales para hacer pero nunca para ser. De nada sirve hacer si no sabes para qué, aunque hay quien prefiere vivir sin saber.

 

El verde

>🌲💚

Rodeados por hamburguesas y brillos, fuertes sonidos. Sé de alguien al que no le gusta ese estilo. Parece que así todo es más bonito, y así nos gusta el verde; verde en pancartas. El verde que pedimos, verde ensalada. No saben que el mundo no siempre brilla. Yo conozco el verde real, es el verde olivo. Verde gris, verde tenue, que pasa desapercibido para los pájaros que vuelan lejos de sus nidos.

 

Septiembre

>🔮🌎

Con tanto calor que hizo este verano, no esperaba tener frío en septiembre, tan temprano. Viviendo pocos años, uno no conoce los patrones de la Tierra, tal vez sea verdad eso de que está revuelta. El biorritmo yo por dentro, sí que lo tengo a la inversa. De día siempre soñoliento, de noche con la mente alerta, densa. Creo que conozco los motivos, de este molesto desequilibrio. No obstante me siento impotente, ante este involuntario suicidio circadiano. Llamado suicidio porque soy yo el que recibe los estímulos, les acepto en mi cama, que penetren mi mente como íncubos. Descrito involuntario porque la propia mente es la que exige el tumulto, como un mecanismo de defensa ante amenazas del futuro, planta un escudo. Sin entender ella que así acaba cayendo en el embudo.

A algunas personas se les da mejor vivir que a otras, no por inteligencia, sino por saber vivir ahora. En el ahora, el único momento en el que se puede estar, y que cuando estás vives de sobra.

letras sin música

No te de pena // Self-made millionaire // Please hate me

 

No te de pena 😢

No te de pena de nosotros

si to’ se va a la mierda

si se acaba la Tierra

porque todo valió la pena

risa y llanto, euforia en vena

de nosotros no tengas pena

porque llevamos la delantera

somos más fuertes de lo que esperas

*

triunfo y fracaso, amor y rechazo

algunos tienen los dos, otros más de uno

mejor eso a no tener ninguno

*

no te de pena de verme sad

al final siempre estoy más bien que mal

no te de pena, de verme malamente

como Rosalía, lo llevo adecuadamente

*

ocúpate de tus asuntos puto

mi miseria la conozco yo y punto

no necesito compasión en absoluto

aunque mueran sueños no me verás de luto

no eres el más indicao’ para hablar mucho

el día que menos lo esperes te doy un susto

 

Self-made millionaire 🤑

Bitch I am so proud of myself

like a self-made millionaire

high standards define myself

do the best till I run out of air

*

I don’t run a company

but I got the best company

my friends are not rich

but we play good bitch

we have swag us each

we don’t need cosmetics

we got good genetics

*

they pretty cause them money

we’re pretty cause we’re honey

got a sweet ass boy its yummy

*

got them like Dua Lipa making rules

got us like Charli breaking the rules

*

hey I like your money

do they like it too?

is that the only thing they like bout’ you?

we flex like forbes is going to write bout’ us

people like to think they came out the dust

give em’ hope they are not gonna last

 

Please hate me 😈

cmon boy just gimme a dislike

all that hate just gives me life

you are not gonna tell me what is right

it’s a different state, state of mind

*

I don’t like people without opinions

I don’t like people without fire

inside them that makes them fighters

*

no me gusta la gente sin opinión

sin sangre en las venas o sin pasión

personas estándar hay un millón

yo tengo un arma, tengo munición

disparo caliente con esta canción

la mixtape se prende comienza la ignición

*

dame el dislike o la bendición

sé un hater o un seguidor

juego a la play, hago una misión

saco temas como La Vendición

aquí solo hay bandos no hay coalición

yo digo lo que quiero no estoy en prisión

perreo y libertad es mi condición

*

si con amor me besas y te vas

y con odio enfrentas y me das

prefiero el odio, prefiero pelea

te haré enfadar si así te quedas

sexo duro aunque duela

*

me pone cachondo tu dislike

he ido contracorriente ma whole life

no estoy tratando de hacerme el diferente

hay muchos como yo, que han sufrido suficiente

 

 

 

diagnóstico: conscious inertia

key words: hyperconsciousness / hopeless paralysis / conscious inertia

***

Me encontraba esta media noche viendo un vídeo en YouTube de un canal que me encanta, Wisecrack, cuando me sorprendí al escuchar ciertas palabras de un libro que Jared citaba. Este canal de youtube habla de la filosofía o psicología detrás de determinados movimientos sociales, virales de internet o series y películas, y en este vídeo hablaban sobre la sonada quedada para entrar en el Área 51 de la que se ha enterado todo internet. El caso es que para ilustrar sus ideas sobre el subconsciente colectivo de las generaciones Z y milenial que podría explicar este nuevo viral, Jared hablaba sobre The Underground Man, el protagonista de un libro de Dostoyevski: Memorias del subsuelo.

Jared establecía una relación entre la actitud de este personaje del famoso escritor ruso con las emociones, pensamientos y folclore de los jóvenes que, además de querer ir a invadir el Área 51 aunque mueran por el camino, comparten memes depresivos en redes sociales, otro tema del que habla el vídeo. El caso es que al escuchar estas citas del libro de Dostoyevski (que por supuesto no había leído), no pude evitar sentirme terriblemente identificado. Algo que me encanta de Wisecrack y otros canales sobre psicología famosos en YouTube es que consiguen explicar con palabras sentimientos a los que, sobretodo, las nuevas generaciones hacemos frente y que no sabemos explicar.

Son tres los conceptos clave de los que habla Jared, tres síntomas que padece The Underground Man. Hyperconsciousness (hiperconsciencia), hopeless paralysis (parálisis del desesperanzado) y conscious inertia (inercia de la consciencia, o algo así, no sé cómo se traduciría). De estas tres, la parálisis del desesperanzado puede que sea más atribuible a los jóvenes de ahora que al personaje del libro, (como no lo he leído no sabría decir). Estos tres términos me intrigaron muchísimo, tanto como para animarme a escribir este post sobre ello. Como digo, no voy a hablar del libro de Dostoyevski, sino de las reflexiones que algunas de sus frases han despertado en mí.

Con hiperconsciencia, Jared hablaba del hecho de ser tremendamente consciente de la realidad y de lo compleja que puede llegar a ser la realización de estar vivo, tanto que puede llegar a suponer un problema, como era el caso del protagonista de la novela de la que hablábamos. Esta condición, que en el libro se atribuye como prueba de inteligencia, o directamente provocada por esta, puede ser en realidad un obstáculo que, por decirlo de forma clara, nos acabe rallando la cabeza sobremanera. Jared ponía esta cita en pantalla:

“It was not only that I could not become spiteful, I did not know how to become anything; neither spiteful nor kind, neither a rascal nor an honest man, neither a hero nor an insect. Now, I am living out my life in my corner, taunting myself with the spiteful and useless consolation that an intelligent man cannot become anything seriously, and it is only the fool who becomes anything.” – Dostoyevski

Podría traducirse como: “No solo era que no pudiera convertirme en malvado, no sabía cómo convertirme en nada; ni malvado ni amable, ni un bribón ni un hombre honesto, ni un héroe ni un insecto. Ahora, estoy viviendo mi vida en mi esquina, burlándome de mí mismo con el consuelo rencoroso e inútil de que una persona inteligente no puede convertirse en nada seriamente, y es únicamente el tonto el que se convierte en algo.”

Lo que el autor insinúa, desde la perspectiva de Jared, es que esta hiperconsciencia lleva a la inercia, a la no acción, ya que ninguna acción es lo suficientemente justificable en realidad 🧐 (?), (no sé cómo explicarlo realmente). El caso es que este estado mental, supuestamente derivado de la inteligencia, termina llevando a la inacción, a la pasividad o el estatismo. Curioso, ¿no?

Jared relacionaba esto con las nuevas generaciones definiendo lo que él entiende por parálisis del desesperanzado. Según los medios, los millenials, y en gran parte, la generación Z sufren algo parecido a una crisis de desesperanza y desazón por el futuro debido a lo difícil que nos lo está poniendo la globalización (paso a incluirme a mí mismo en el asunto como generación Z que soy). Este descontento, bajo este supuesto, nos puede llevar a la inacción al terminar por pensar que todo está perdido; que el esfuerzo no merece la pena ya que nada está garantizado en el nuevo mundo en el que vivimos. La ansiedad como nueva gran epidemia de nuestra generación y los trastornos psicológicos derivados de la hiperconectividad antinatural, o artificial, según la perspectiva del lector, a la que nos vemos sometidos juegan un gran papel en esto. En definitiva, estamos sobreexpuestos al mundo, y puede que en la actualidad esta hiperconsciencia no venga tanto de un coeficiente intelectual alto sino también de la presencia de internet y las redes sociales.

“intelligence = hyper-consciousness. Since hyper-consciousness = inertia, any intelligent man is stuck the way he is.” – Dostoyevski

“inteligencia = hiperconsciencia. Si la hiperconsciencia es igual a inercia, cualquier hombre inteligente está atrapado en la forma en la que es.”

Otra cosa es que estemos de acuerdo en que esta hiperconsciencia es realmente una característica de personas inteligentes. No entraré tanto en esto pero sí diré que más que el hecho de ser hiperconsciente o no, que no creo que sea una condición que se le pueda diagnosticar a uno como si de un resfriado se tratase, habría que discutir cómo responde una persona ante esta sensación. Llevando de nuevo este término a nuestra sociedad, tendríamos que discutir si, en todo caso, es normal que siendo conscientes de que estamos quedando atrapados en un torbellino de negatividad e inactividad, no hagamos nada por intentar escapar del bucle. Es decir, tomar una dirección o un camino y tener fe en él, recuperar la esperanza, aunque sea de forma ficticia, una fe útil en la medida en que nos ayude a levantarnos cada mañana y perseguir un objetivo. Ya que al final eso de “perseguir tus sueños”, suena cada vez más cursi y ridículo conforme uno va creciendo, pero eso no quita que realmente las personas necesiten un objetivo, que da igual llamarlo meta o sueño, para seguir viviendo, ya que de lo contrario pueden caer en la apatía o simplemente en la inercia de los factores ambientales de su alrededor.

Si estas palabras del escritor ruso me llegaban fuerte a la patata es porque me sentí identificado con esta inercia, esta trampa de la que hablaba Jared en el video, en la que puede que más de uno hayamos caído. Engullidos por las infinitas ventanas al mundo a las que estamos expuestos, por las millones de posibilidades a nuestro alrededor, de las que somos conscientes a través de las redes y a través de nuestra sociedad globalizada que, según la opinión política del lector, ha ayudado a incrementar las posibilidades de futuro de las personas de a pie en cuanto a estudios o formas de vida. Una indecisión letal, crónica, derivada de una falta de motivación por perseguir un objetivo en concreto y no otro. Este es, al menos, un sentimiento que llevo conmigo desde hace bastante tiempo. No sé hasta qué punto esto de lo que hablo será comparable con el sentimiento del que el autor ruso habla en su libro, pero desde luego encapsula de maravilla en las citas que añado en este post las secuelas de una persona afectada o abrumada por la realidad y las posibilidades que le da a uno la vida.

“I invented adventures for myself and made up a life, so as at least to live in some way. […] I tried hard to be in love. I suffered, too, gentlemen, I assure you. In the depth of my heart there was no faith in my suffering, only a faint stir of mockery […], and it was all from ennui, […]; inertia overcame me.”

“Me inventé aventuras para mí mismo y me inventé una vida, para al menos vivir de alguna manera. […] Intenté duramente estar enamorado. Sufrí, también, señores, se lo aseguro. En el fondo de mi corazón no había fe en mi sufrimiento, solo un leve revuelo de burla […], y fue todo desde el aburrimiento, […]; la inercia me superó.”

Lo que extraigo personalmente de esta frase, llevándomela del todo a mi propia vida, es, la expresión de autocrearse una vida únicamente porque de alguna manera hay que vivir, algo hay que hacer. Es como si, para el personaje, el proyecto de vida que va construyendo a lo largo de sus días es simplemente un plan ficticio, como la historia misma de una novela, y su comportamiento respecto al mundo termina siendo el que él ha decidido darse como si estuviera creando un personaje, sin llegar a sentirse del todo identificado con la imagen de sí mismo que se construye, pero debe, digamos, ser de alguna manera porque es necesario a la hora de presentarse al mundo. Esto conlleva a una interminable frustración al no sentirse nunca identificado con ninguna de las variables que elija. O esto o ser neutro, simplemente moldeado por las circunstancias de nuestro alrededor, prisioneros de la inercia, sin ser capaces de construir una versión sólida de nosotros mismos ya que como decía Jared, la hiperconsciencia nos llevaría a, por ejemplo, no poder ser de un bando u otro en una disputa, ya que tendríamos la capacidad de entender ambas posturas. Esta tendencia a ser neutros, que podría camuflarse de apatía, es la que nos dificultaría tomar un bando en nuestra propia vida, comprometerse con un plan de futuro, aunque actualmente la idea de plan de futuro sí que sea del todo absurda.

Muchas veces pienso en lo bueno que sería tener unos años más de vida, no tener un tiempo tan limitado, para poder probar todos los caminos que quisiéramos, todas las ideologias y todos los modos de vida, desde los humildes cultivadores de arroz allá en China, hasta los hijos ricos de la élite de Sillicon Valley en universidades de lujo, pero la cosa no funciona así. El ser consciente de que ser tú es inevitable y lo será hasta que mueras, que tu persona es intercambiable, puede resultar desde luego inquietante. Pensar que nunca podrás ser otra persona ni deshacer acciones anteriores, acciones basadas en decisiones probablemente tomadas por una versión pasada de ti mismo con la que ya no te sientes identificado.

“When a man is conscious, the argument goes, he realizes that no act can be truly justified. Therefore, consciousness leads to inertia. But take a closer look at the Underground Man’s first claim: no actions can be truly justified. Consciousness makes us doubt what we do. If a man acts, it must be because he isn’t conscious.”

“Cuando un hombre es consciente, dice el argumento, se da cuenta de que ningún acto puede ser verdaderamente justificado. Por lo tanto, la consciencia lleva a la inercia. Pero mira más de cerca el primer reclamo de The Underground Man: ningunas acciones pueden ser verdaderamente justificadas. La consciencia nos hace dudar de lo que hacemos. Si un hombre actúa, debe ser porque no es consciente.”

Nihilismo en estado puro 💀

Me leeré el libro para averiguar qué hay realmente detrás de todo esto, pero mi forma de entender ese pensamiento respecto a los actos, es que es difícil encontrar motivos sólidos por los que embarcarse en una tarea o proyecto. Cuando crees que al final del día nada deja de ser absurdo, que el mundo seguirá siendo el mismo por mucho que te esfuerces, y que la cantidad de variables que escapan a tu control y aun así afectan a tu futuro de forma decisiva es invencible.

“Oh, gentlemen, do you know, perhaps I consider myself an intelligent man, only because all my life I have been able neither to begin nor to finish anything.”

“Oh, caballeros, saben, quizás me considero a mí mismo un hombre inteligente, solo porque en toda mi vida no he sido capaz ni de empezar ni de terminar nada.”

De nuevo, vemos cómo el personaje que construyó Dostoyevski parece ser realmente, mediocre, denotando esto por su continua adoración a su supuesta inteligencia. No voy a hablar más del personaje de la novela porque no habiéndomela leído, serán desacertados mis juicios sobre este, pero la visión del mundo que reluce de sus palabras puede ser fácilmente comparada con la de los jóvenes de hoy, jóvenes incapaces de encontrar la suficiente fuerza de voluntad para comprometerse de corazón con sus deseos y metas, miedosos de no recibir nada a cambio o simplemente arrastrados por una corriente nihilista.

“Granted I am a babbler, a harmless vexatious babbler, like all of us. But what is to be done if the direct and sole vocation of every intelligent man is babble, that is, the intentional pouring of water through a sieve?”

“Aseguro que soy un charlatán, un vejatorio e inofensivo charlatán, como todos nosotros. ¿Pero qué se puede hacer si la directa y sola vocación de todo hombre inteligente es farfullar, siendo esto, el vertido intencional de agua a través de un tamiz?”

Como conclusión diré que el sentirme identificado con estas frases debe ser más malo que bueno, pero de seguro que no soy el único que puede llegar a entender esto y por ello escribo este post. La pasividad excusada en la injusticia o en lo absurdo del mundo o en la presunta inutilidad de las acciones, como la de estudiar una carrera universitaria, aprender a tocar un instrumento, o comenzar a trabajar para intentar en algún momento lograr la independencia económica, por lejos que parezca la meta, no debería permitirse. Al menos, debemos ser capaces de autodiagnosticar cuándo estamos pasando por una situación así, y poner remedio. Corremos el riesgo de convertirnos en ese viejo charlatán que no tiene otro argumento mas que declararse víctima de su propia inteligencia. No es cierto eso de que solo los tontos triunfan. Tal vez sea solo que a los tontos, ya sea por falta de imaginación o menor caudal de pensamientos, se les ocurren menos excusas.

Represión sexual y obsesión hetero

¡Buenas! Ciertos dramas personales por los que he pasado últimamente (el drama me persigue haga lo que haga) me han hecho plantearme algunas cuestiones relacionadas con el sexo, el porno y la expresión pública de nuestras emociones y nuestra sexualidad.

Me pregunté si acaso las personas homosexuales desarrollamos algún tipo de miedo o complejo a la hora de expresar nuestra sexualidad con palabras, o quizá vivimos una falta de ello. No hablo de salir del armario o de aceptar o dar a conocer públicamente tu orientación sexual, sino de hablar de sexo, de preferencias, de chicos que te gustan en el caso de que seas un varón gay o de qué prototipo de chica te atrae si eres lesbiana (o de quién sea en el caso de los transexuales). Básicamente, me di cuenta de que es menos normal que nosotros podamos participar en esas charlas que se tendrían entre grupos de amigos heterosexuales en las que hablan de compañeras de clase con “buen culo”, o de su vecina Rita la que tiene las tetas grandes, -yo que sé-. Lo mismo con las chicas heterosexuales, cuando hablan de los abdominales de Jorge o de que si corre el rumor de que Claudia tuvo sexo con él y dijo que la tenía grande. Estas charlas entre amigos, totalmente normales, son algo más difíciles para las personas gays, ya que para poder mantener una charla así debes cumplir uno de estos requisitos: 1. Que estés fuera del armario y tengas al mismo tiempo la suerte de tener un grupo de amigos que te aceptan y son abiertos a tener estas charlas aunque no compartan tu sexualidad, o 2. Que tengas un grupo de amigos gays con los que poder hablar de esto.

Cumplir estos requisitos es algo difícil cuando eres un adolescente de instituto (aunque ahora está Internet, y puedes tener conversaciones así con gente de otras partes, o directamente encontrar a otros como tú en tu ciudad). Igualmente, considero que sigue siendo difícil, y más aun si creces en una familia tradicional en la que hablar abiertamente de tu sexualidad está prohibido; es un tabú.

Que este tema sea un tabú durante demasiado tiempo puede traer consecuencias. No soy psicólogo, pero sospecho que el hecho de que un chico gay no pueda decir en alto algo como me encantan los brazos de Carlos, empieza a pesar con el tiempo, mientras ves cómo el resto puede decir lo mismo sin ninguna repercusión. ¿Creéis que puede considerarse esto como un tipo de represión sexual, o que no llega a tanto? Personalmente, creo que tal vez calificarlo como represión sexual sea demasiado dramático, pero sí que estoy convencido de que es algo que causa insatisfacción e impotencia. No hay nada más natural que el deseo sexual y el no poder expresarlo en alto al igual que otros te acaba carcomiendo por dentro y puede acabar explotando algún día. Si además eres como yo y te gusta hablar de todo, eres abierto y odias callarte cosas, es algo que te sin duda te habrá afectado, aunque tal vez de forma inconsciente.

Mientras pensaba sobre todo esto, no pude evitar acordarme de recientes dramas en la comunidad estadounidense de YouTube, como el del maquillador James Charles y otros no tan recientes como el que concierne a Jeffree Star. Dramas que envuelven, entre otras cosas, a conductas un tanto dudosas de estos personajes respecto a hombres heterosexuales. En el caso de James Charles, Tati decía en el vídeo en el que le expuso que James había intentado presionar a un chico heterosexual para que tuviera sexo con él.

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“Me gustan los HOMBRES heteros, no los chicos gays nene, no seas imbécil”

No quiero en ningún caso blanquear o restarle gravedad al suceso, que es deleznable, pero sí que me pregunté a mí mismo si James y Jeffree no estarían de alguna manera cayendo en la inercia de antiguos traumas, como el de ser marginados o maltratados por otros chicos en la escuela. Claro que posiblemente la única razón sea que son imbéciles. 

“He tenido a tantos chicos heteros desnudos que creo que merezco un premio de reconocimiento”

Tweets como los publicados por Jeffree Star muestran una auténtica idolatración e idealización de los hombres heterosexuales como trofeo para un hombre gay. También os recomiendo ver este hilo de Twitter aporta un vídeo de Jeffree “abusando” de un chico hetero y afirma que la conducta de Jeffree fue mucho peor de lo que se le está reprochando a James ahora. Todos deberíamos estar de acuerdo en que expresar nuestra sexualidad debería ser un derecho garantizado, pero casos como el de Jeffree en el que se preguntaba “cómo la tendría de grande Justin Bieber” siendo en el momento del tweet Jeffree mayor que Justin, parecen ser más complejos. ¿Deberían las personas gays coartarse un poco al hablar de atracción respecto a otra persona hetero? ¿O debería ser exactamente igual que si mostraran su atracción por una persona gay?

Por supuesto, hay mucho de broma y humor cuando se usan expresiones así entre chicos gays, como decir “voy tan guapo que voy a ligarme hasta a los heteros”. También hay que señalar que cuando un chico gay “busca” heteros, seguramente no se está refiriendo literalmente a un hombre hetero sino a aquellos gays que no han salido del armario.

Pero en el caso de James Charles y Jeffree Star parece que la cosa pasó de la raya, y si es cierto lo que se ha dicho sobre James e intentó manipular a un chico que estaba aun dudoso de su sexualidad, es como mínimo digno de un unfollow. Una persona dudosa de su condición debe experimentar con su sexualidad únicamente si quiere y cuando se sienta cómoda o cómodo con ello.

Me gustaría resaltar a continuación la importancia del concepto tabú, ya que al menos en mi caso, ocurre que cuando algo es tabú (y no solo sexo, sino tradiciones, ceremonias, religión, etc) se vuelve automáticamente más llamativo y te dan aun más ganas de cuestionarlo (o eso me ocurre a mí). Siempre me ha gustado cuestionar por qué no se puede hablar de ciertas cosas o por qué no se puede cuestionar la legitimidad de ciertas suposiciones o convenciones sociales, como son las tradiciones familiares o el ‘bien queda’ entre personas, que es otro concepto apasionante.

En relación con lo que hablábamos al principio de sentirte distanciado de tus amigos heterosexuales cuando surgen temas de conversación sobre atracción sexual, nace otro dilema que Vice trata en un artículo llamado Por qué los hombres gays suelen fantasear con hombres hetero (Why Gay Men Often Fetishize Straight Men). En este artículo se llega a la conclusión de que una de las mayores fantasías sexuales de los hombres gays es el tener sexo con un hombre hetero, a partir de algunos datos ofrecidos por la web para adultos PornhubEl artículo atribuye como posible razón psicológica que esta especie de fetiche o preferencia sexual sea un producto del rechazo y desconexión que muchos jóvenes sienten respecto al resto de hombres heterosexuales. Que esta incapacidad o dificultad para conectar y establecer una amistad igual que la que observamos de pequeños en los otros chicos desemboque en un quiste emocional. Esto también explicaría en parte por qué muchos hombres con perfiles en apps de ligue gay dicen buscar a chicos de apariencia masculina como pareja. Este artículo me pareció curiosísimo y me hizo pensar más aún en las consecuencias de estas represiones o separaciones del resto del mundo. Desconozco hasta qué punto estos datos de Pornhub sirven para hacer una generalización de todo el colectivo, y de si algo similar ocurrirá entre las mujeres lesbianas o en los bisexuales.

Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Puede ser cierto que algunos hombres homosexuales tiendan a idealizar el sexo con un hombre con características físicas más masculinas debido a algún tipo de rechazo durante la juventud?

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Foto de portada: Cosmopolitan, THEO WARGO / GETTY IMAGES

 

Clase obrera challenge y Mob Psycho 100

¡Buenas!

En este pequeño post quiero hablaros de mi experiencia trabajando en un almacén en Dinamarca, mis intentos por hacerme con una rutina en el gimnasio y la relación que esto tiene con la serie Mob Psycho 100.

Tengo que decir que voy a pecar en este post una vez más de narcisista, que ya he comprobado que es uno de mis mayores defectos, pero no tan raro al fin y al cabo. Digo esto porque lo que quiero hacer a continuación es compararme con el personaje principal de este anime japonés, Mob. Aunque, ¿no nos gusta a todos de alguna forma u otra sentirnos identificados con los protagonistas de las series que vemos? A todos nos agrada sentir que podemos ser héroes, al ver como alguien imperfecto puede conseguir grandes cosas. No obstante, la razón por la que me gustó tanto Mob Psycho, y por la que muchos bloggeros alaban a esta serie es por el curioso carácter con el que han diseñado a Mob, un superhéroe que no quiere utilizar sus superpoderes.

Mob es un estudiante de secundaria que posee poderes psíquicos, y mantiene una graciosa relación con su “maestro” en espiritismo que en realidad de maestro no tiene nada. El caso es que, al contrario que otros personajes que se acercan a Mob durante la historia, a Mob no le gusta usar sus habilidades especiales ya que, influido por su maestro, cree que el hacer un uso continuado de esas habilidades no le convertiría en alguien más fuerte o distinto al resto, sino más débil, ya que para él no tiene ningún mérito superar al resto de personas si es haciendo trampas (considerando los poderes psíquicos como una ventaja injusta de usar). Mob no se analiza y juzga a sí mismo por lo que puede hacer con sus superpoderes sino por lo que puede hacer como persona, sin uso de estos. Curiosamente, al autoanalizarse de esta forma la conclusión a la que llega es justo la contraria a la que se podría esperar, y es que él está de hecho en desventaja, ya que tiene pocas habilidades sociales, no es un gran estudiante y tampoco tiene una forma física considerable.

Mob rechaza resolver estas deficiencias con sus poderes sino haciendo lo que harían las personas corrientes; intentando superar sus miedos, esforzándose en sus estudios y haciendo ejercicio. A Mob no le interesa resaltar usando sus dones, sino esforzarse aunque tenga que hacerlo el doble para ser bueno también en aquellos aspectos que le son más duros. Llevado por estos pensamientos toma decisiones costosas, como lo son apuntarse al club de atletismo de su instituto y hacer lo posible por resultarle llamativo a la chica que le gusta. Para lo que a juicio de otros personajes en la historia es un “esfuerzo inútil” que podría resolver con las condiciones innatas que le han sido dadas (sus poderes psíquicos) para él resulta ser lo único que realmente puede aportarle valía como persona.

Pues bien, he atrevido a compararme con él ya que creo que en nosotros también podemos encontrar ciertos “superpoderes”, entendiendo por superpoderes las ventajas que nos han sido dadas respecto al resto desde antes de nacer, es decir, por pura casualidad o gracia divina. Atributos como estos son la situación económica de nuestra familia, el país donde nacemos, el aspecto físico de nuestro cuerpo o los talentos innatos, como aquel que posee una voz prodigiosa o el que es naturalmente bueno en matemáticas.

Bajo esta definición de superpoderes, yo personalmente podría decir que he llegado al mundo con las ventajas de haber nacido en un país del primer mundo: un país (relativamente) rico como lo es España. Haber nacido en una familia en la que mis padres han tenido trabajo y pueden considerarse humildemente asentados económicamente, y haber nacido con un físico (si bien no especialmente bonito) al menos no coartado por algún tipo de enfermedad o disfuncionalidad física (más allá de la miopía o de mis dientes débiles). Invito al lector de este artículo que haga el mismo ejercicio y se plantee cuáles consideraría los superpoderes con los que ha nacido. Estas ventajas de las que hablo, si bien no te diferencian de todo el mundo, sí que te distancian de aquellas personas que van a nacer en el África Subsahariana o en Corea del Norte, de aquellos que nacen en familias pobres ya sea en el primer o tercer mundo, de aquellos que tienen la desdicha de nacer con minusvalías físicas o de aquellos que tienen padres drogadictos, criminales o irresponsables.

En este contexto, yo me paré a pensar un día en mi situación actual, y me consideré privilegiado al pensar en que, por ejemplo, no tenía la necesidad de trabajar (ya que podría mantenerme exclusivamente con la ayuda de mis padres al menos durante mis años de estudiante). También me cuento privilegiado por nacer en un país abierto y avanzado en el que puedo acceder a educación universitaria, al contrario de aquellos que nacen en situaciones en las que se pueden ver obligados a trabajar desde una edad temprana para mantener a su familia, sin posibilidad de dedicar tiempo a otra cosa. Es precisamente el tiempo que hemos tenido disponible para nuestro uso y disfrute durante nuestra infancia y juventud otra ventaja, respecto a aquellos a los que les ha sido asignada forzosamente otra tarea o labor desde pequeños. Veo importante aquí señalar que no hablo de estos atributos económicos como privilegios, ya que los considero derechos con los que deberían contar todas las personas al nacer, sino como ventajas respecto a aquellos que no han podido disfrutarlos a día de hoy.

Quise hacerme la misma pregunta que se hacía Mob, ¿quién sería yo sin estos “superpoderes”?, ¿tendría mi persona algún valor respecto a los demás? ¿hay algo que se me dé bien, algo que me haga digno de ser respetado más allá de los condicionantes con los que nací, como la persona que realmente soy? No hablo aquí de un valor esencial o valor como persona humana, que doy por sentado que todos tenemos, sino el valor añadido que nos adherimos cada uno en el uso de nuestro libre albedrío, con la educación que nos damos a nosotros mismos o mediante la maestría de aquellas aficiones a las que les dediquemos tiempo. Es una cuestión algo fea que hacerse a uno mismo.

¿Tenemos derecho a hacer lo que queramos con estos “superpoderes”? ¿O es legítimo que haya formas “positivas” y “negativas” de usar estos superpoderes según la sociedad?

Me explico: una persona que nace con la posibilidad económica de estudiar todo lo que quiera, sería mal vista si decide simplemente no estudiar, de no estudiar un grado universitario o de simplemente querer hacer otra cosa. Pero si decide usar un dinero que le ha sido dado para desarrollar su carrera académica, correría el riesgo de que otros subestimasen sus capacidades, achacando cualquier éxito al dinero. Una persona que nace con un cuerpo sano, es mal vista si decide tomar drogas o hacer actos extremos o irracionales, como lo es un turista haciendo balconing en Benidorm, con los que se puede dañar a sí mismo. Una persona que nace en una familia rica, pongamos de ejemplo a un supuesto nieto de Bill Gates, ¿sería considerada tonta si decidiera no estudiar o trabajar y simplemente vivir del dinero que le ha sido dado, o sería vista como más tonta aún si decidiese rechazar ese dinero y empezar completamente de cero, con la dificultad que eso conllevaría?

La cuestión de Mob era si podía alcanzar la felicidad y el éxito en la vida sin el uso de sus poderes. Algo similar es lo que nos preguntamos nosotros cuando leemos titulares como “Kylie Jenner se convierte en la multimillonaria más joven del mundo” (Forbes) o “Jaden Smith interpretará a un joven Kanye West en la nueva serie ‘Omniverse'” (Sensacine). Algo parecido ocurre con Billie Eilish, que disfrutó de un tiempo durante su infancia (fue educada en casa) para cultivarse a sí misma más amplio que muchos otros, e indudablemente esto tiene que ver con su situación actual, la de estrellado mundial a una cortísima edad ¿Habrían conseguido estas personas lo mismo sin los superpoderes con los que nacieron? La respuesta para muchos sería directamente no. Yo creo que es un hecho que no estarían donde están de no ser por sus familias, pero lo que deberíamos de preguntarnos no es si habrían llegado exactamente a la misma situación en la que están ahora, sino a si tendrían la misma valía como personas. (Es lógico y a la vez injusto decir que “no estarían donde están si no fuera por el dinero” ya que no solo es el dinero lo que está de por medio, sino el hecho de que si, por ejemplo, provienes de una familia de artistas, no es raro que por inercia tú también te conviertas en uno, y eso no debería tener nada de reprochable). La cosa está en si estas personas, habiendo nacido bajo situaciones diferentes, esto es, con cartas diferentes, habrían sabido jugarlas igual de bien, llegando a logros distintos pero equiparables. Poner a todas las personas en un punto de igualdad para comprobar qué son capaces de producir con los mismos materiales, siendo estos materiales un determinado colchón económico y acceso a la educación, ¿es la única forma de comprobar la valía real de las personas?

A lo que quiero llegar es a que creo que a los que nacemos con ciertas ventajas, por supuesto relativas a las de los multimillionarios, estamos sujetos a una mayor responsabilidad, ya que la sociedad podrá juzgar si has usado tus cartas bien o mal. De ahí la típica frase de “lo tenía todo y lo echó a perder”. Tal vez el concepto de superpoder que propongo sea demasiado relativo, por aquello que dicen de que “siempre habrá alguien peor que tú”. También tenemos que considerar qué consideramos como todo al decir “lo tenía todo”, yo hablo de un punto de partida en un país rico.

Volviendo ahora a hablar de mí. Cuando hace unos meses comencé a ir al gimnasio, todo este tema me volvió a a venir a la cabeza. No tengo por qué ir al gimnasio ya que tengo un cuerpo “normal”, ya que los cuerpos delgados son lo normativo en el periodo histórico actual, por lo que nunca he tenido necesidad de hacer ejercicio con el objetivo de adelgazar o de privarme de nada en mi alimentación. Aun así, si se hubiera dado el caso de que hubiera nacido con un problema de sobrepeso o similar, y me viera obligado a adelgazar por salud, ¿sería capaz de establecer una rutina y de tener la suficiente fuerza de voluntad como para ir al gimnasio todos los días? ¿Te aportaría esto mayor valor a ti que a la persona del cuerpo normativo por el esfuerzo extra que has tenido que poner?

En cuanto al protagonista de Mob Psycho, él tenía una forma física mediocre, ya que no podía correr más de un minuto sin ahogarse. Pero podría haber hecho uso de sus superpoderes para derrotar a quien quisiera sin músculos, o para directamente dotarse a sí mismo de estos. En lugar de esto, decidió rebajarse al común de los mortales y hacer ejercicio físico. Es decir, rechazó su ventaja para igualarse al resto. Con esta decisión, cualquier logro físico que consiguiera podría achacárselo a él mismo, y esto le aportaría bajo su propio criterio más valor como persona. ¿Pero es esta convención sobre el valor personal precisamente eso, una convención social que no tiene por qué ser la correcta o única? ¿Por qué no iba a poder achacarse también a él mismo lo que consiguiese haciendo uso de sus poderes?

Uf, tengo la sensación de que estoy lanzando muchas preguntas y no estoy contestando ninguna, me estoy mareando, ¡ni yo mismo sé cómo llevar esto!

En cuanto al trabajo. Durante mi estancia en Dinamarca he intentado trabajar en dos ocasiones. En ambas terminé fracasando. Repito que en mi caso, no tenía obligación de trabajar, ya que ya tenía de antemano un sustento económico, pero precísamente por intentar dotarme a mí mismo de ese valor personal que Mob trataba de ganarse, quise trabajar. El problema es que ambos trabajos que intenté, eran extremadamente físicos e intensos, que requerían de una forma y habilidad física excepcional. Sobretodo el segundo, en el que trabajé montando palés de frutas y verduras en un gigantesco almacén, que serían luego transportadas en camiones a los respectivos comercios. El esfuerzo que requería coger con tus propias manos kilos y kilos de cajas y colocarlas en los palés a la velocidad requerida, me resultó increíblemente doloroso, tanto como los primeros ejercicios de Mob en el club de entrenamiento. Mis compañeros de trabajo eran además, en su mayoría, refugiados o extranjeros de países menos ricos, que probablemente buscaban en Dinamarca una mejor estabilidad económica. Al colocarme en esta situación, pude ver cómo quedé en una posición totalmente inferior al resto, ya que no era capaz de hacer ni la mitad de lo que mis compañeros hacían. Mi experiencia desembocó en un resultado considerablemente peor que el de Mob. ¡Dure dos semanas!

Experiencias como esta te dejan claro, que tal vez de no ser por tus “superpoderes” estarías en mucha más desventaja de la que pudieras pensar, y ninguno queremos esto. Todos hemos fantaseado alguna vez con empezar de cero, es como un sueño en un mundo en el que prematuramente nos sentimos como productos caducados o desechables. En ese caso, al igualarme con personas que posiblemente provenían de familas más desfavorecidas, comprobé cómo me superaban en valor de forma abismal. ¿Es legítimo que yo me sintiera mal por tal situación, o no debería ser el caso ya que factores como la forma física que escapan a mi control estaban envueltos? Igualmente, el concepto que creo ver detrás de todo esto es el hecho de que deberíamos plantearnos de qué somos capaces individualmente, como personas, si nos despojásemos de todo lo que nos ha sido dado desde el exterior y que no ha sido fruto de nuestro propio esfuerzo. Reflexionar sobre esto puede ayudarnos a mejorar y a descubrir cosas sobre nosotros mismos que tal vez no sabíamos.

¿Creéis que habéis nacido con alguna ventaja? Y si es así, ¿creéis que la estáis usando bien?

🙂

 

PD: En este artículo han ido implícitas muchas reflexiones relacionadas con liberalismo, comunismo y capitalismo, pero no he ido a hablar de estas ideologías en sí porque no me apetecía y tampoco era mi objetivo con este artículo, ha ocurrido solo. Me parece interesante ver cómo se puede destilar ideología a partir de los dramas personales y las características del personaje de un anime.

 

He votado a Ciudadanos :o (y te explico por qué)

No, el título no es clickbait. Pero antes de entrar a la cuestión, voy a aprovechar para hablar un poco de los cambios por los que ha pasado mi mentalidad durante estos últimos meses, e intentar hacer un poco de autoanálisis para ver de dónde vienen. Después de eso, procederé a mojarme en todos los asuntos habidos y por haber, en un acto algo suicida.

(Aviso, este será un artículo largo)

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// Puede que el llevar ya tantos meses fuera de España me haya permitido ver ciertas situaciones con mayor distancia. También puede que, debido a la pura añoranza por mi tierra, haya ido inconscientemente interesándome más por las aventuras políticas que está atravesando ahora mismo. YouTube me ha servido para estar al tanto de lo que ocurre allí abajo, para sentirme algo más cerca, y he acabado por aficionarme al contenido de carácter político de canales como el de Un Tío Blanco Hetero o Isaac Parejo (hablaré de esto más tarde). Es cierto que ya vengo interesándome desde hace tiempo por canales más alejados del puro entretenimiento y más cercanos a temas sociales, científicos o incluso económicos. Esto en sí ya es algo inaudito en mí, que nunca había estado interesado en política hasta ahora. Mis horizontes cuando entré en la carrera de Periodismo (si llegué a tener alguno) eran cultura y sociedad al nivel más humano. Pero debido a los propios movimientos en España que han terminado por obligarnos a todos a encasillarnos de alguna manera, he terminado por entrar en el juego.

Esto último que he dicho es la que creo que es la razón fundamental por la que gente que nunca había estado interesada en política ha acabado reaccionando, de forma casi obligada, a los constantes estímulos que nos han ido poniendo nerviosos este último año. El feminismo, el partido político VOX, el independentismo catalán o el animalismo han sido algunos de los ingredientes que han formado el cóctel molotov perfecto para uso de los políticos, que lo han utilizado para polarizar y fragmentar a la sociedad con un egoísmo terrible, por y para su beneficio.

Con el mismo egoísmo voy yo a hablar ahora un poco de mí, ya que si no fuera por ciertas características propias de mi personalidad, estos estímulos no habrían causado el mismo desenlace en mi persona.

He acabado por considerarme, y los que me conocen lo han comprobado, una persona más bien independiente. Al principio independiente a la hora de hacer, y después también a la hora de pensar. No creo que esto haya sido solo por elección propia. Circunstancias en mi vida de hace años, que acababan por hacerme sentir desplazado e incapaz de encajar en ningún grupo, ya fuera en el patio del colegio o fuera, han tenido mucho que ver en la forma en la que mi personalidad se ha construido. Estoy marcado por la desconfianza. Esto puede ser algo bueno o algo malo. Bueno ya que considero que la dificultad para encajar en un grupo concreto me aporta una visión más periférica y quizás objetiva de los fallos y aciertos de cada uno de ellos. Mala por que al final, una persona sin ayuda de otros es poco capaz de llegar a algo más grande que sí misma, al menos en mi opinión.

¿Y qué tiene que ver esto con política?

España se ha fragmentado y dividido en pequeños grupos, en parte por la ruptura del bipartidismo. Pero la entrada de nuevos partidos en nuestra democracia debería haber sido solo algo bueno, ya que la variedad de opciones y puntos de vista distintos son una riqueza para la sociedad. El problema llega cuando los políticos usan esto para dividir al pueblo y hacer enemigos a unos de otros. Algunos han caído en la trampa.

La fragmentación y polarización de la sociedad ha venido acompañada de una exageración y demonización de los otros, que acaba obligándote a adherirte por inercia a algún grupo, sin poder evitar convertirte así en el enemigo de alguien. Pero cuando no puedes evitar desconfiar incluso de aquellos que prometen estar de tu lado, la decisión se vuelve mucho más difícil.

Durante toda mi vida, sin haberlo pensado demasiado, me he considerado de izquierdas, (y de hecho lo sigo siendo en gran parte). Sin embargo, mi voto el pasado 28 de Abril no fue para el PSOE. Tampoco para Podemos. Tampoco para ningún otro partido considerado de izquierdas o socialista, exceptuando el escaño que le di a PACMA en el Senado (aunque algunas noticias extendidas por Twitter en las últimas semanas sobre este partido parecen haberle sacado los colores como un partido más de derechas que de izquierdas en ciertos aspectos). Ciertamente PACMA no es lo que España necesita ahora mismo; mi voto para ellos fue más que nada un intento por diversificar, del que ahora dudo su eficacia.

La aparición de VOX y la adopción del término trifachito han sido fundamentales en esta construcción de frentes de guerra. VOX es un partido de pura derecha, pero al contrario que muchos, yo no siento correcto llamarla extrema derecha, sino más bien derecha rancia. Soy enemigo de la exageración de la que hablaba más arriba, y después de leer el programa electoral del partido, puede entender que VOX es en parte una respuesta lógica (que no natural) al dominio de las ideas de izquierdas en los medios. Ideas que han acabado por enfurecer a aquellos más resignados, rencorosos y en cierto modo antiespañoles, ya que un verdadero patriota no aceptaría un discurso tan cargado de odio contra los que podrían ser sus propios vecinos.

Y es que no, no pienso que un Abascal en la presidencia acabaría haciendo de España una Alemania nazi. No pienso que a los gays los empezaran a quemar en las plazas, ni que a las mujeres se les empezara a prohibir su libertad de expresión. Pero sí pienso que el conservadurismo social no es necesario para realizar políticas económicas de derechas. Sí que pienso que insinuar que los transexuales malgastan el dinero de todos con un cambio de sexo es estúpido y erróneo, al igual que suponer que los nuevos jóvenes son unos vagos, que todos los votantes de Podemos son comunistas o que tal cosa como las “feminazis” existen de verdad, término que por cierto me resulta incómodo escuchar.

En definitiva, entiendo que algunos piensen que una economía de derechas es la necesaria para hacer avanzar a España en el momento actual. Al final, deberíamos ser capaces de elegir el carácter de la economía dependiendo de las necesidades de cada momento, y no como un dogma atemporal. Pero no entiendo por qué es necesario para conseguirlo apuntar como culpables a otros ciudadanos que probablemente también intentan hacer España progresar de la manera que ellos consideran más oportuna, seguramente con el mismo amor por su tierra que tienen ellos. No es correcto querer “castigarlos” de alguna manera con una regresión en el apartado social, como lo es la retracción del matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo a una “unión civil”. O con un apoyo aún más feroz del lógico o necesario a la tauromaquia o la caza, tan solo porque saben que están de alguna manera haciéndole daño a aquellos de izquierdas preocupados por temas como el calentamiento global o el maltrato animal, causas que no podrían ser más nobles en su naturaleza.

También VOX ha usado la independencia de Cataluña para causar alarma social, aunque esto último ha sido común en los tres principales partidos de derechas, junto al PP y Ciudadanos. Conducta que tacho de egoísta y mezquina a más no poder, ya que la persistencia de Cataluña durante los debates políticos televisados por parte de las tres derechas les perjudica más de lo que les ayuda, denotando en contra de sus intereses que son más parecidos entre sí de lo que realmente son.

Entramos ahora con el trifachito. Es cierto que el uso del tema de Cataluña ha sido en general contraproducente para todos los partidos, ya que que seguramente algunos votantes de derecha hayan huído a la izquierda por rechazo al discurso de odio, y que votantes de izquierdas hayan acudido a la derecha precisamente alimentados por este mismo discurso y convertidos así en animales primarios sin raciocinio. Pero también creo que más allá de este elemento común, haber condenado a las tres derechas diciendo que son todas iguales y apodándolas como trifachito tan solo por la famosa amenaza de pacto con VOX ha sido un error. Más aún cuando la entrada de un partido nuevo como lo es Ciudadanos, debería haber dado aún mas cuartelillo a gente que se ha sentido cómoda pasándose al bando liberal rechazando así a las izquierdas y derechas mainstream españolas. Lo peor es que VOX ha conseguido con esto uno de sus objetivos, que el resto de derechas caigan (como lo ha hecho sobretodo el PP) para dejarles más espacio a ellos. Esta polarización pasada de rosca ha sido alimento para twitteros como @HuhConH, descargando en Twitter su rechazo por los votantes de izquierdas que acusan de facha, (término usado igual de mal que el de feminazi) a aquellos que no pretendan votar a izquierda, solo porque votar a una derecha significa implícitamente estar votando a Vox. ¡Protesto! 

El trifachito ha hecho a muchos ciudadanos sentirse oprimidos, con miedo a ser tachados de homófobos o machistas tan solo por no sentirse representados por la izquierda actual. En mi opinión los usadores del término se han convertido en opresores, cuando en un principo eran los oprimidos. Dándole con ello aún más fuerza al imaginario de lo políticamente correcto y dándoles la razón a los de derechas que acusan a la izquierda de estar convirtiéndose en una dictadura del pensamiento. No caigáis en el error, izquierdas, que yo conozco vuestra buena intención y esto es tan solo un problema con la forma en la que está siendo expresada.

También es cierto que mi visión está algo manchada por lo que se percibe en Twitter, que es ahora mismo el lugar más tóxico y distorsionador, aunque no por ello deja de ser un espejo fiel, en cierto modo, de la sociedad.

Voy a regresar ahora de nuevo a mí, ¿no me consideraba yo de izquierdas? Punto por punto voy a hablar de los conceptos que la izquierda ha usado más durante la campaña.

FEMINISMO

Soy feminista, y pese a que ahora a algunos ese término también les cause desazón, yo aún me siento representado. La igualdad de oportunidades y derechos entre mujeres y hombres me parece algo básico en lo que todo el mundo debería creer. Y ya que el feminismo, por mucho que la derecha rancia haya intentado distorsinarlo, sigue siendo eso, un concepto de pura equidad con el que coincido al cien por cien, digo a viva voz que soy feminista.

El feminismo por desgracia ha acabado por dividirse también, un síntoma terrible, ya que es causa de la exageración y malhuso que algunos han hecho de la ideología. Hay ahora mujeres que hablan de “feminismo hegemónico” y “feminismo liberal”, implicando claramente un conflicto entre ambos. De nuevo, más divisiones que provocan enemistad. Es el caso de mujeres como Anima, que he empezado a seguir en redes y a apoyar su discurso. Tal vez esté cayendo yo mismo en la trampa de la que hablo, pero ahora que esta división existe, yo he elegido escoger bando en muchos aspectos (aún guardando ciertas distancias), y en cuanto a feminismo simpatizo con la línea de feminismo liberal (recomiendo la charla TED de Anima que incluyo aquí abajo).

 

DERECHOS LGBT

La izquierda se ha adueñado del movimiento feminista y de la defensa de los derechos LGBT. A mí esto me echa para atrás porque estos movimientos no deberían ser usados para conducirnos como cabras por el monte. Los partidos están comprando a las minorías que les convienen para ganar votos. En el caso de las derechas, pueden ser ejemplos VOX con la comunidad taurina y la de los cazadores o Ciudadanos con los degenerados de la gestación subrogada. (Sí, estoy totalmente en contra de la gestación subrogada y más aún de que se le atribuya a la comunidad LGBT como derecho).

También me niego rotundamente a aceptar el discurso izquierdista que pinta a España como un país homófobo, cuando es uno de los mejores países en los que una persona gay puede vivir. Y no, no estoy diciendo que no exista homofobia, cuando yo mismo la he sufrido al igual que seguramente todos los demás en el colectivo. Pero yo pregunto, ¿no podemos darle al discurso un tono más positivo, partiendo de España como el avanzado en la materia que es en lugar de partir de un punto apocalíptico?

Aquí adjunto un vídeo de Isaac Parejo hablando del tema. De nuevo, elijo voluntariamente adherirme a un grupo con las consecuencias que ello conlleva.

 

CATALUÑA

Veo más efectivo hablar del concepto de patriotismo, que tantas comeduras de cabeza conlleva, que hablar del independentismo en sí. Creo que el mayor problema no es el causado por el independentismo (que sigo considerando un movimiento totalmente inútil, contraproducente y retrógrado en lugar de progresista). Sino el causado por aquellos que acusan de fachas a los que abogan por la unión de los pueblos por un lado, y los que por otro tachan de terroristas a los que defienden la libertad de un conjunto de la ciudadanía para expresar al menos su opinión al respecto, mediante un referéndum que no tendría por qué ser vinculante.

Mi situación actual como español viviendo en el extranjero ha influido también en mi manera de ver las cosas. Por estar de Erasmus he podido compartir techo con cientos de personas que provienen de distintas partes del mundo y que recuerdan con cariño y amor el lugar del que provienen. Gente que tal vez tenga una bandera de su país en su cuarto, y que no les hace ser por ello nacionalistas problemáticos. Este concepto de patriotismo creo que viene causando confrontación desde antes de que Cataluña llegara a la omnipresencia en nuestros medios. ¿Por qué los españoles tienen una forma distinta de ver su bandera de la que tienen los estadounidenses, británicos o canadienses? Muchos dirían que es por la connotación monárquica de esta. Pues bien, aquí rompo otra lanza que quizá sorprenda a algunos (cuando no tendría por qué hacerlo).

Me considero sin duda alguna republicano, que ve con admiración las repúblicas de países como Estados Unidos y cree que sería bueno para España realizar esa transición en algún momento.

Sin embargo contemplo confuso el pudor y desapego con el que muchos hablan de España. Tengan sus símbolos unas connotaciones u otras, al verlos yo veo a la España de hoy, y no a la del pasado. Una España que tiene mil asuntos que mejorar y mil asuntos de los que estar orgulla. Seguramente por simple tontuna o ignorancia no logro entender el ímpetu por aferrarse al pasado. Estoy seguro de que todas las monarquías llevan en su sangre logros y crímenes. Pero no consigo enlazar esta oscura historia de España (que no será peor de las atrocidades cometidas en otros países también por defensa de la corona) con el actual imaginario de España de la misma forma o con la misma importancia que otros. En cualquier caso, personalmente no siento especial cercanía respecto a los símbolos de España, ni tampoco una relación íntima más allá de la que me une como persona que ha nacido dentro de sus confines. Me siento un mero observador, que cree ver como este problema está afectando a, entre otras cosas, el desarrollo de una estrategia a largo plazo en España. Paloma Pájaro habla estupendamente de esto en su canal de YouTube, Fortunata y Jacinta.

Para conocer un ejemplo de análisis del sentimiento patriótico con el que comparto bastantes puntos, pueden entrar en Fortunata y Jacinta. Su canal tiene vídeos hablando de “hispanofobia”, pero yo adjunto un vídeo que habla más de grupos “destructores de España” y sus intereses que de patriotismo en sí. Creo que hablar de patriotismo como posible solución a la fragmentación, y en lo que concierne al desarrollo económico y estratégico del país, es el punto de vista más práctico en este momento:

Aún así, he de decir que el tema de Cataluña, por lo pesado e irrelevante que me parece, no ha tenido cabida en mi decisión de voto. No he contemplado las posturas al respecto de ninguno de los partidos, ya que seguramente disienta con todas ellas. O al menos, en el caso de Ciudadanos, con la manera de expresarla que tienen (que es igual al del resto de derechas rancias).

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Habiendo hablado ya de mis disidencias respecto a la izquierda y de la problemática del concepto trifachito. Es hora de hablar de líderes de opinión, de Ciudadanos e ideologías económicas.

“FACHAS EN YOUTUBE”

Al principio de este artículo decía que he empezado a seguir en YouTube a nuevos canales, como el de Un Tío Blanco Hetero (UTBH), Isaac o incluso La Gata de Schrödinger, que no trata tanto de política como de ciencia. He comenzado a seguir también blogs como el de Espacios Inseguros (del que formaron parte Anima y UTBH), Disidentia o El Cerebro Habla

La aparición de estos canales en este preciso momento no es casualidad, y creo que es de vital importancia a la hora de analizar las consecuencias de la polarización de la que hablábamos. Los canales de UTBH e Isaac pueden ser vistos como propaganda de derecha o incluso derecha rancia, percepción con la que no estoy nada de acuerdo. Para poder seguir hablando de esto tenemos que preguntarnos si esa tal “dictadura del pensamiento” o la “dictatura de lo políticamente correcto” es de hecho una realidad o no. Pues bien, eso depende.

Si hablamos exclusivamente de Twitter, y esto ya es opinión personal completa, la respuesta que yo daría es , sí que existe una nueva dictadura del pensamiento, creada e impuesta sobretodo por gente joven, que algunos llaman despectivamente progresía. Al igual que me ocurre con otros términos convertidos en insultos, no me siento cómodo usándolo o creyendo en él. Si progresía es defender los derechos sociales de todos los españoles y la denuncia de faltadas que la derecha a veces comete contra auténticos dramas como los deshaucios o el trabajo precario, entonces yo también soy progre.

Si por el contrario progresía es aquella gente que en nombre de la igualdad y nobles movimientos como el feminismo, aprovecha para insultar a todo aquel que no piensa como ellos en temas como la intervención del estado en la economía, o para extender una visión distorsionada de España como un país retrógrado al que hay que atacar en lugar de mejorar, entonces la progresía no me representa.

Desde luego yo no puedo ser progre, ya que aunque creo en el progresismo social, no creo necesariamente en todas las medidas económicas socialistas. Tampoco creo en un progresismo social que se basa en el buenismo y en lo politicamente correcto (conceptos que también creo que son una realidad). Un progresismo que ve utópicamente el mundo como un lugar abierto y acogedor para todos, cuando no es así. Y no porque nosotros no queramos. Sino porque ignorar que el respeto debe tener límites si no queremos que aquellos que no creen en el respeto impongan su ideología sobre la nuestra presenta un peligro enorme para, precisamente, la democracia que defendemos.

Canales como el de UTBH, no son publicidad derechista a mi parecer, sino contenidos independientes que quieren fomentar la crítica y la autocrítica, y que intentan denunciar esta corrección política por la opresión que supone. Me gusta su contenido y he adoptado a algunos voluntariamente como líderes de opinión, que bajo mi punto de vista están sanando y curando en cierto modo las heridas causadas por la brecha divisoria.

Al final creo que en resumidas cuentas, el problema viene cuando los que están en contra de la opresión confunden ideas distintas con ideas opresoras, y las acaban atacando ignorando en ocasiones al verdadero enemigo. En definitiva, la polarización acaba causando totalitarismos.

ECONOMÍA VS SOCIEDAD

De división he hablado mucho durante el artículo, pero voy a hablar ahora de la única división positiva que debería ser más extendida. La división entre ideología social e ideología económica. Mi pensamiento en cuanto a lo social ha estado bastante claro desde siempre y no ha cambiado mucho con el tiempo. Creo que cuando perteneces a un colectivo minoritario, resulta casi imposible ignorar el daño que hacen las ideas conservadoras que oprimen a formas de vivir distintas e inofensivas. Por el contrario, lo que no he tenido tan claro nunca es mi ideología económica.

Por un lado están los comunistas de mierda, y por otro capitalistas de mierda. Uf, ¿cuál elijo?

Mi pensamiento respecto a este tema ha tomado forma apenas este año, cuando he estudiado en clase distintos modelos económicos. Tras haber analizado en un ambiente universitario los pros y contras del marxismo, neo-liberalismo, proteccionismo u otros, mi ideología económica “favorita” ha acabado siendo el liberalismo, o socio-liberalismo, ya que creo en la intervención del estado al menos en los servicios esenciales, como lo son la educación y la sanidad. Mis conocimientos y opinión sobre esta ideología están ahora mismo tan solo en estado fetal y necesitan de un largo recorrido aún por hacer antes de defenderla. Como no soy nada dogmático, estoy a favor de lo que podría denominarse un comportamiento generfluid entre ideologías en base a lo que necesite la economía en cada momento. Mi opinión puede cambiar mañana, el año que viene, en dos décadas o en cinco minutos. Aún así, esta ideología es la que he decidido defender en este concreto momento en España, y qué mala suerte, que he ido a parar en la incorrecta. Pero antes, inciso:

He decidido adoptar una posición o punto de vista respecto a todos los temas que trato, ya que creo que para poder participar adecuadamente en la democracia, deberíamos contruirnos todos como personas políticas. Yo como he dicho, me considero genderfluid de momento (y habrá gente que me acuse de estar faltando al respeto al colectivo genderfluid). Estos nuevos canales de YT sobre política que a su vez son entretenimiento, son en mi opinión positivos también por esto, porque acercan la política a todas las personas y animan a la gente a mojarse.

Dicho esto, digo que he ido a parar en la ideología incorrecta porque una ideología como esta no está bien vista por el dios de lo políticamente correcto, que ahora mismo es ciertamente un dios de izquierdas. Y claro, aquí empiezan los problemas. Cuando el propio colectivo gay acusa e insulta a otros “compañeros de colectivo” por tener una distinta ideología económica, o cuando el propio colectivo feminista ataca a otras mujeres que han decidido optar por un tipo distinto de feminismo como es el feminismo liberal, empiezan a caer las máscaras. Me siento desplazado de la izquierda porque no representan a la gente que, aun coincidiendo en muchos aspectos sociales, creen en otras prioridades económicas. Esto va unido a la nueva moda de “cancelar” a los que disienten y creen en otra forma de hacer las cosas. A Arrimadas la cancelamos, ¿no? Pero a Irene Montero no, aunque las dos sean feministas.

Arrimadas, ¿cancelada?
La Vanguardia, Dani Duch.

 

CIUDADANOS

Y por fin, llegamos al fondo de la cuestión.

-Alberto, ¿qué coño haces votando a Ciudadanos, y con ello, al trifachito? | ¿No te preocupan tus derechos LGBT? ¿No te preocupa VOX?

-Mira, a mí VOX me la suda-

Mi voto a Ciudadanos no ha sido un voto fanático, es decir, ha sido un voto al menos malo, al igual que, seguramente, la mayoría de votos.

Previamente decía que a día de hoy, simpatizo con ideas liberales, así que este es el motivo por el que he votado a Cs, el único partido “liberal” en España, ¿cierto?

Pues no. Aunque es verdad que comparto ciertos aspectos del discurso de Ciudadanos, estas simpatías no son tan fuertes como para elegir ciegamente votarles a ellos. Comento también que el programa electoral de este partido, contiene premisas con las que no estoy nada de acuerdo, como es el tema de la gestación subrogada. Pero como creo que lo que han hecho con ese tema es tan solo comprar una minoría, al igual que han hecho las izquierdas, lo considero nulo. Igualmente, es obvio que si tuviera que estar de acuerdo con todo lo que propone un partido para votarlo, no podría votar.

Así que, ¿cuál es el motivo? Les he votado porque considero, que en mis circunstancias, votarles significa un desafío cuando no debería serlo. ¿Por qué un desafío?

Debido a mis condiciones personales, el dios de lo políticamente correcto me condenaría ferozmente por votarles, ¡y esto no debe ocurrir! Esto es debido a la polarización entre grupos, que no entienden que aunque seguramente estemos luchando por lo mismo, podemos hacerlo desde diferentes vías.

Votar a un partido como Ciudadanos en este momento, implicaba un desafío. Un invisible “no te atrevas”. Un susurro que decía “si lo haces estarás ejerciendo tu libertad, pero serás señalado”. Como siempre he hecho en mi vida, he elegido ser señalado antes que vender mi libertad. Mi voto a Ciudadanos es a su vez un apoyo a la ideología liberal, y un desafío a lo políticamente correcto. Un desafío que, de haber respeto entre personas, respeto entre ideologías que no se excluyen la una a la otra, y respeto de la izquierda hacia los que creen que España necesita otra cosa, no sería tal. La izquierda deja de representarme en el momento en que sus adeptos adoptan comportamientos totalitarios. Lo único que yo detecto como posible enemigo es la “corrección política”, que describe ciertas ideologías como correctas implicando necesariamente que hay ideologías incorrectas, oprimiento por tanto a las demás, y dificultando así a las personas dar su opinión temas importantes como la religión, los impuestos, o la inmigración. Pero las únicas ideologías incorrectas son las opresoras.

Mi voto no ha sido (solo) una defensa de una economía liberal o similares, sino que ha pretendido ser, más bien, un voto a la libertad de pensamiento.

~

 

Posdata:
Este es el primer artículo de opinión de carácter político que hago, y me hace bastante ilusión. No tengo ni idea de qué repercusión puede tener o de si tan siquiera tendrá alguna. Es muy posible que siga publicando más artículos de este tipo, pero más concretos y específicos. Este ha sido más bien un batiburrillo de asuntos que han ido flotando por mi mente estas últimas semanas y que seguramente haya acabado escupiendo en lugar de retratando. Puede que en futuros posts me dedique a desmenuzar algo más los conceptos de los que he hablado hoy.

Sentíos libres, por favor, de comentar ya sea aquí o en otra red social vuestra opinión al respecto si es que tenéis alguna. Y gracias por leerme.

Comienzo con este artículo a escribir de nuevo en español. Me ha servido mucho forzarme a mí mismo a escribir posts en inglés, ya que cada vez los he ido redactando con mayor fluidez y menor dependencia del traductor, pero por supuesto aún no soy capaz de expresarme con la misma claridad que con el español. Seguiré escribiendo en inglés de vez en cuando.