Melanie Martinez: K-12 Movie Review (no spoilers)

Melanie Martinez estrenaba hoy su primera película a través de un directo en su canal de YouTube. El film era esperado con ansias por sus fans deseosos de ver cómo evolucionaba el universo de Cry Baby, personaje que la cantante creó en su primer álbum, en un proyecto de tal magnitud como lo es una película. El largometraje también se está proyectando en cines de todo el mundo. Su nuevo disco, llamado al igual que la película K-12, también se ha estrenado ya en todas las plataformas digitales.

Tras ver la obra en directo en su canal de YouTube, he decidido escribir mi review sobre el mismo ya que Melanie es sin duda una figura destacable dentro de la industria, que consiguió captar a una audiencia masiva hace cuatro años con su disco debut pese a llevar un estilo visual muy concreto, y un universo musical con letras y sonidos bastante alternativos, eso sí, estructurando todas sus canciones con el esquema pop de duraciones de tres minutos y estribillos pegadizos. Se trataba de un disco inequívocamente pop pero muy conceptual.

En su primer álbum, Melanie contaba la historia de Cry Baby, una niña pequeña atrapada en un mundo adulterado, terrorífico y enfermo. Su estética era perturbadora, casi degenerada, ofreciendo un gran contraste al contar una historia adulta a través de personajes infantiles. Quién hubiera dicho que esta propuesta tan peculiar cosecharía millones de visitas en todos sus videoclips en YouTube y miles de fans alrededor del mundo. Este éxito es el que le ha servido para ganarse la confianza de su discográfica, Atlantic Records, que difícilmente hubiera aceptado la idea de una película de no ser por el apoyo masivo que recibió la artista.

No he podido resistirme...
No he podido resistirme… No, no es Melanie, es Miley Cyrus en su vídeo BB Talk, en el que adoptaba una estética parecida. La similitud, no sé por qué, me resulta graciosa.

 

Me despertaba mucho la curiosidad ver cómo se desarrollaba este nuevo trabajo de la cantante desde que se supo que no iba a abandonar a Cry Baby, sino que iba a expandir su universo. Al tratarse de una idea en principio tan concreta, tenía mis dudas sobre cómo iba Melanie a continuar con la historia sin ser repetitiva. Su primer disco se caracterizaba entre otras cosas por usar sonidos infantiles, como de juguetes, cajitas de música, o incluso burbujas como hace en Soap, una de mis favoritas.

Al final, estos sonidos que nos recuerdan a la niñez no son infinitos, y quería saber cómo renovaba todo este abanico sonoro desde el que cuenta su historia.

K-12

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El tracklist del disco corresponde con el orden en el que aparecen las canciones en la película, lógico ya que la cantante está contándonos una historia con principio y final. La historia comienza con Cry Baby despertándose y preparándose para asistir a lo que denomina en su calendario como “first day of hell”, refiriéndose al comienzo del curso escolar. Ya ha dejado la guardería para adentrase en el colegio/instituto. Poco después la vemos ya dentro del autobús rosa que la llevará a una especie de internado antiguo en el que se desarrollará toda la historia. La primera canción empieza a sonar: ‘Wheels on the bus’, que peca de algo que juzgo como uno de los problemas generales a los que se enfrenta este proyecto (y que sabe resolver en ocasiones); su letra es demasiado teatral. En la canción, Cry Baby nos está contando lo aterrada e incómoda que se siente rodeada de personas que no han tardado en empezar a hacerle bullying en el autobús, sintiéndose también algo marginada pese a tener al lado a otra chica que acabará siendo su mejor amiga, con la que puede hablar en confianza. El caso es que la letra de la canción corresponde perfectamente con la escena que vemos en la película, aludiendo incluso al resto de personajes, como los chicos a su espalda o el conductor del autobús.

En mi opinión el problema está en que al escuchar canciones como esta separadamente de la película, es decir, en Spotify o en nuestro móvil, la letra pueda quedar algo obsoleta al referenciar constantemente un entorno ficticio muy concreto del que estaremos ya desconectados. La canción hace de banda sonora perfecta para la película, pero quizá se quede en eso, en una banda sonora. Me temí que esto pudiera pasar con la mayoría de canciones del álbum, pero para nuestra grata sorpresa, vemos cómo la capacidad de Melanie como escritora no debe de ser subestimada, ya que en futuros cortes la autora se abstrae un poco más para transmitir mensajes incluso políticos y sociales, encriptados a través de términos y metáforas para ir coordinados con las escenas de la película.

Este es el caso de canciones como Drama Club o Strawberry Shortcake, dos de mis favoritas junto con Detention. Drama Club se deja escuchar en un momento de la película en el que Cry Baby debe participar obligatoriamente en un grupo de teatro, pero la letra esconde un mensaje mucho más profundo del que podremos disfrutar tras ver la película. En este corte Melanie aprovecha para criticar a los ofendidos en redes sociales, a los monta dramas, a la histeria colectiva que encontramos en Twitter o en la realidad paralela de los perfiles de Instagram. Frases como “You’re over-analyzing every word I say, There’s a whole new world out there, You’re living a play” hacen una crítica brutal a la guerra constante en la que Twitter se ha convertido, donde cada palabra que digas va a analizarse minuciosamente hasta retorcer su sentido de mil maneras posibles con el único objetivo de atacar. La canción empieza ya bien fuerte, con Melanie diciendo “Everyone’s so soft, Everyone’s so sensitive, Do I offend you?, You’re hanging on my sentences” me pregunto si no le traerá algún hater decir alto y claro que las redes están llenas de drama queens. Es un grito de guerra total contra los ofendidos, bravo por ella.

La siguiente canción en el tracklist después de Drama Club es, precisamente, Strawberry Shortcake. Me pareció a su vez líricamente magistral, ya que Melanie consigue hacer una fuerte crítica social, quejándose de que se le enseñe a las chicas a protegerse o a vestirse de forma adecuada en lugar de enseñarle a los chicos a no violar. K-12 lleva el feminismo consigo durante toda la historia, que se hace notar en canciones como esta y en partes del argumento de la película, como la tiranía del director del colegio que en cierto modo ha sido representado también como figura patriarcal, como cuando (spoiler ligero en esta línea) este personaje despide a una de las profesoras por ser una mujer transgénero en mitad de su transición. La violación y los abusos machistas son representados en la película de una forma muy interesante, a través de los chicos comiéndole la parte baja del vestido a Melanie, literalmente, ya que está hecha de tarta haciendo referencia al título. Dice la letra “Now, the boys want a taste of this strawberry shortcake, That’s my bad, that’s my bad, No one taught them not to grab” explicando sarcásticamente que es su culpa que los chicos quieran probar su tarta, nadie les enseñó a no coger un pedazo. Más adelante dice “Instead of making me feel bad for the body I got, Just teach him to keep it in his pants and tell him to stop” (en lugar de hacerme sentir mal por el cuerpo que tengo, enséñale a él a mantenerlo en sus pantalones y dile que pare).

Letras como esta demuestran que Melanie sí era capaz de desarrollar aun más la historia de Cry Baby, ya que está mandando unos mensajes mas fuertes y maduros que en su anterior trabajo. Además, yo seré el primero en escuchar Drama Club un montón de veces cada vez que quiera desahogarme de la fauna de Twitter, sin tener por qué acordarme de la película. La crítica social no para ahí. En una de las primeras escenas en el colegio, se vive un momento de tensión cuando un alumno negro se niega a levantarse durante una reverencia al himno nacional de Estados Unidos que suena desde los altavoces. Al terminar,  el chico se burla de la frase “justice for all” diciendo que es una mentira. Automáticamente la profesora le castiga. Nada mal para una artista tan joven lanzar una crítica tan directa contra ni más ni menos que el himno nacional. En Detention, uno de los últimos cortes, Melanie canta “The teachers don’t care ‘bout me, Fuck how I feel as long as I make money, They let them do whatever they want to me” mientras la vemos bailar en su imaginación estando atada y drogada en el aula de castigo. Me pregunto si con ‘los profesores’ se está refiriendo a la sociedad en sí, que no se preocupa por las emociones sino por el dinero, o si estará criticando finamente la industria musical o su discográfica, que estaría aprovechándose de ella como “carne picada” para hacer dinero. En una entrevista reciente habló positivamente del apoyo de Atlantic a su proyecto, así que seguramente sea lo primero.

Terminando ya con el análisis de canciones concretas, quiero mencionar Lunchbox Friends, canción en el que se marca un Fuck Fake Friends, en la que suelta frases comma “Wanna be my best friend then judge me, If I smoke a little weed, Makes no fucking sense to me” y sigue con “The hassle, the fighting, they all want a bite of me, Photos, more photos, Make gossip about hoes that they don’t know, Oh, they talk shit though”. Estas estrofas me hacen pensar en si tal vez haya algo de referencia al drama que tuvo la cantante hace un tiempo al enfrentar rumores de haber violado a una de sus amigas. Tal vez no solo se refiera a sus amigos sino a sus fans, entre los que quizá haya habido polémica por su consumo de hierva. Si sois fans de Melanie, ¿qué opináis de esto?

Termino ya diciendo que la película en sí es entretenida, aunque algunas de las escenas en las que escuchamos las canciones de Melanie puedan resultar algo repetitivas al estar rodadas en escenarios parecidos, siempre hay coreografías y teatralidad para salvarlas. Las canciones tienen ciertos efectos sonoros que conjugan muy bien en la película, y la sonoridad en general del disco es sin duda distinta de la del anterior. Encuentro las instrumentales algo más vacías, con kicks que nos vienen sonando de la música urbana de estos últimos años. Tenemos percusiones más secas, creo que hay más espacio para la voz de Melanie y los sonidos de juguetes infantiles se han dejado de lado por otros quizá mas neutrales pero que coinciden con elementos visuales que se ven en la película, como tizas de pizarra, toses de enfermo como las de Nurse’s Office o el claxon del autobús en Wheels on the Bus.

 

Podemos deducir, en resumen, que Melanie ha logrado evolucionar su producto en lugar de quedarse totalmente estancada, aunque desde luego que a quién no le gustó el concepto de Cry Baby, difícilmente le gustará esta nueva era. La decisión de hacer una película tiene lógica, ya que si bien los visuals vienen siendo una parte imprescindible de la música en la última década, para Melanie lo eran aun más. El montón de visitas acumuladas en los videoclips de su primer trabajo premiaban sin duda esa estética especialmente bien cuidada, cuya evolución no podía ya ser otra que atreverse con un cortometraje o, directamente, con un largo. Sonoramente sí que nos encontramos algo más cerca del punto de partida, con canciones que son mitad banda sonora mitad canción pop, que siguen usando efectos de sonido muy concretos para crear el aura del disco.

Y a vosotros, ¿os ha gustado?

 

El film completo se puede ver aquí:

 

TERMINA OPERACIÓN TRIUNFO 2017

Fotografía de portada: Hola

Raphael abrió la última gala con Mi Gran Noche junto a los cinco finalistas, la esperada final emitida en La 1 de Televisión Española a las 22:30 de ayer, trending topic número 1 en España. Pablo Alborán, David Bisbal y Rosa López junto a Raphael serían los grandes invitados que ayudarían a cerrar de la mejor manera la novena edición de el que es ya un programa de culto español.

Alumnos y profesores en su estado natural.

Por desgracia, el deseo de Adelita Power que muchos otros fans compartían no podía hacerse realidad, uno de ellos ganó y el resto se clasificó en un podio que quedó así:

LOS RESULTADOS

1º Clasificado: Amaia (46% de votos)

2º Clasificado: Aitana (42% de votos)

3º Clasificado: Miriam (12% de votos)

4º Clasificado: Alfred (8% de votos)

5º Clasificado: Ana Guerra (7% de votos)

La crónica

Los profesores estuvieron por primera vez sentados en el plató durante la gala detrás de los concursantes. Poco después de comenzar, Roberto Leal pedía un aplauso para el equipo, entre el que viene destacando desde el principio la directora de la academia, Noemí Galera, que ha sido una figura materna para los chicos y ha enamorado a la audiencia con su naturalidad y sinceridad. No estuvo exenta aun así de polémica cuando las redes se cebaban con Galera por regañar a Ana y Aitana por unos comentarios supuestamente innecesarios y desagradecidos sobre la canción que se les asignó para Eurovisión, que pudieron escuchar todos los espectadores del 24 horas.

Alfred fue el primero en ver sus mejores momentos en pantalla y conocer lo que opinaban sus profesores de él, proceso que se repetiría para los cinco finalistas. Fue el primero también en subirse al escenario para interpretar Don’t Stop The Music junto a su mítico trombón, una canción de Rihanna versionada al estilo jazzero de Jamie Cullum. La coreógrafa de la academia Vicky Gomez bailaría junto a él en la que sería una actuación sencilla que Alfred hacía por y para la música, dejando al lado todo lo demás. “En tiempos de reggaeton, tú tocas el trombón”, es la frase de Joe Pérez-Orive que quizá resuma mejor el paso de Alfred por Operación Triunfo.

El jurado estuvo de acuerdo con Alfred al decir que esta edición de OT ha sido la más rica musical y artísticamente, en la que se han podido escuchar más estilos diferentes y más música en directo. Esto viene causado también por el talento artístico de la mayoría de concursantes, que tocaban varios instrumentos y llegaban a la academia con un gran background musical.

Ana Guerra fue la segunda en cantar. En palabras de Noemí, Ana War ha sido el gran descubrimiento de esta edición. Si bien puede haber consenso en que vocalmente no es la mejor, su presencia en escena y dotes interpretativas la han hecho aguantar hasta la última fase, llevándose a su paso a Agoney, frente al que ganó con solo un 0’3 de diferencia. Se lució en anteriores galas con canciones como La Bikina o Havana.

La concursante eligió Volver de Carlos Gardel para la que podría haber sido su última intervención en el concurso, sacaría a relucir su registro grave con potencia y soltura. Mónica Naranjo le pidió que siguiera formándose sin cesar tras dejar OT, “porque no puedo dejar de mirarte”, concluiría con una sonrisa la jueza más querida por el público. En Mónica ha estado situado el punto de interés de la audiencia al hablar con el jurado cada gala, por ser quizá la cara más conocida y la que más salseo ha aportado con sus valoraciones y comentarios.

La siguiente en dar lo mejor de sí fue Aitana, apodada Aitana La Espartana por Rosa López. Rosa insistió en lo mucho que significaba para ella estar sentada en la mesa del jurado dieciséis años después de haber estado en el lugar de los chicos, y lo mucho que empatizaba con ellos. Pudimos ver el crecimiento de Aitana en la academia comparando su gran interpretación de Chandelier en esta última gala con la del Casting Final. La concursante quiso volver a cantarla por los sentimientos que le transmitía y por recordar aquel casting con el que comenzó su aventura.

Las mejoras vocales de Aitana no son tan visibles como las interpretativas, porque Aitana ya entraba a la academia con una de las mejores voces. Tal y como decían sus profesores, lo que Aitana tenía que mejorar era su seguridad y confianza en escena, cualidades que sin duda demostró ayer.

A continuación Roberto Leal invitaría a pasar a Pablo Alborán, que hizo incapié en la importancia de mantenerse fieles a sí mismos y a la familia. El malagueño cantaría más tarde su pieza Prometo, de su último disco.

Con gritos de Amaia Ganadora, Amaia Romero, que debería cambiar ya su nombre artístico a Amaia de España, sería la próxima en hablar con Roberto. Era junto con Aitana la favorita por el público. La que más está preparada para una carrera musical según Mónica Naranjo. Y la que más ha dado que hablar en las redes, pese a no participar activamente en ellas. Sus gestos, muletillas (“bua“, “joe“), su forma de hablar, su amorío con Alfred, su intensidad con los aspersores, el ¡Pero si yo soy de Pamplona!, su humildad y versatilidad eran elementos que la hacían única y la llamaban a ser la ganadora. Ya se llevó consigo el puesto de representante de España en Eurovisión 2018 con su dueto con Alfred “Tu Canción. Una excelente pianista y cantante experimentada (ya participó anteriormente en televisión en el programa de Antena 3 El Número Uno, en la misma edición en la que curiosamente ganó el actual novio de Ana War). Un historial de aciertos y de galas en el bolsillo llevaba la de Pamplona con actuaciones como la de Shake It Out y Love On the Brain.

La canción escogida por Amaia fue Miedo de MClan. En el escenario solo ella y su piano, puso los pelos de punta al público con la gran tensión dramática que supo instalar en el plató, con una pausa en los últimos versos de la canción que dejaría a todos helados. Después de una demostración vocal brutal, el público se dejó las manos aplaudiendo, haciendo ruido para que todos supieran quién era su favorita. Y es que Amaia, en palabras del propio presentador, si acaso tiene miedo, ¿miedo a qué?

La quinta finalista, Miriam Rodríguez cantó Invisible de Malú. Le confesó a Roberto que además de los momentos buenos, también había sufrido momentos de bajón durante este viaje en los que le hubiera gustado ser invisible. La gallega curó sus heridas con esta canción, que se dejaría la garganta interpretándola con emoción y despelleje. “Ojalá la música te recompense”, le decía el jurado a Miriam, a la que agradecerían su trabajo duro en la academia. Es una curranta.

Durante la gala, aprovecharon también para publicitar las nuevas fechas de los conciertos en los que se podrá ver a los concursantes de nuevo.

https://twitter.com/OT_Oficial/status/960656197232840706

Con un 7% de los votos, la quinta clasificada fue Ana Guerra. Al conocerse la posición se expandió un aura de tristeza en el público, que quería mostrar su apoyo incondicional a Ana. Con un 8% de los votos, el cuarto puesto se lo llevó Alfred. Si con el quinto puesto de Ana el público ya quedó aturdido, con Alfred se llegaron a escuchar abucheos. Es lógico el poco consenso en una difícil final en la que todos tenían motivos de sobra para ganar.

Miriam, Aitana y Amaia pasarían por tanto a la siguiente fase. Se pusieron los marcadores a 0 y los fans se prepararon para romperse el dedo votando a través de sus teléfonos. Para ayudar a la audiencia a decidir, expondrían un resumen de las mejores actuaciones de cada una, y las cantantes se dispondrían a interpretar sus canciones de la Gala 0.

EL PODIO

Los cinco finalistas. Que se reducirían a tres después de dejar atrás a Ana Guerra y Alfred.

 

ATIANA. Después de enseñar unos segundos de la actuación de Aitana en la Gala 0, tan polémica por sus fallos y mala organización en la que la propia candidata tuvo un fallo de sincronización con la instrumental, la joven de 18 años pudo demostrar lo aprendido en la academia y darlo todo en una consistente versión de Bang Bang.

AMAIA. Fue una de las pocas que se salvó de errores en la Gala 0. Retomando el Starman con el que demostró su versatilidad y cultura musical, Manuel Martos recalcaría el notable progreso de la joven. Naranjo, por otro lado, aplaudiría su autenticidad.

MIRIAM. Recordando sus increíbles covers de Runnin’, Euphoria o Dramas y Comedias, Miriam se quedó con What About Us como su actuación favorita. Miriam entró con muchas ganas de comerse el mundo y de esforzarse al máximo, pero tanta presión autoimpuesta le causó un malestar que solo los Javis sabrían sanar y canalizar en sus clases. Repitió No Te Pude Retener, de Vanesa Martín.

Finalmente, se nombró a Amaia de España como la ganadora de OT 2017, llevándose un premio de 100.000 euros, un enorme reconocimiento y el puesto de representante en Eurovisión. Arrasó con todo.

Bisbal acudió para cantar un poco acapella (no pudo hacer la actuación prevista por un problema técnico con la mesa de sonido), y despedir así esta edición junto con un improvisado Camina, la canción oficial del programa.

Conclusión

Alumnos, profesores y equipo de OT no cesaron de echarse flores mutuamente durante la última gala, y lo merecían, porque nos han dado uno de los mejores shows televisivos del año. Un programa cultural que ha sabido sacar el lado más artístico y real, que ha dejado momentos memorables de visibilización para el colectivo LGTB como el beso entre Agoney y Raoul, y la actuación de Where Have You Been de Agoney. La entrada de una nueva generación de jóvenes en la televisión pública, que ha demostrado a toda España que la generación millenial no es tan ignorante ni está tan desubicada como algunos mayores creen. Han sido naturales, valientes. El amor por la música traspasa fronteras de edad y llega a todos los públicos. Narcís Rebollo, presidente de Universal Music en España y Portugal, anunció que el disco de OT ha alcanzado el Platino y es ya el Número 1 en streaming y escuchas online en España.

Por fortuna para los más fanáticos, el próximo martes 13 todos los concursantes de OT volverán a la televisión para volver a cantar las mejores versiones de esta edición.

Repaso a los 60th Grammy Awards

Foto de portada: Gtres.

 

Los triunfadores

Bruno Mars triunfó  en la noche más importante de la música celebrada este lunes con 6 premios: Mejor Álbum del Año, Mejor Álbum R&B y Mejor Grabación por 24k Magic y Mejor Canción del Año, Mejor Canción R&B y Mejor Performance R&B con su éxito That’s What I Like. Kendrick Lamar también le pegó un gran bocado a la gala llevándose a su casa los grammy a mejor Rap Performance y mejor Rap/Sung Performance con HUMBLE. y LOYALTY. feat Rihanna respetivamente, Mejor Canción Rap con HUMBLE. y Mejor Álbum Rap por DAMN. Ed Sheeran reclamaría su trocito de tarta ganando al Mejor Álbum Pop Vocal y Mejor Performance Pop con su disco Divide y su hit Shape of You. Alessia Cara se declaró como la Artista Revelación del Año y algún otro galardón cayó en manos de Childish Gambino y The Weeknd.

Jay-Z recibió la mención especial de la noche como Icono de la Industria en 2018, y fue uno de los focos de la noche al ir acompañado de Beyoncé y a su hija Blue Ivy. Ivy protagonizó un divertido momento de la noche al pedir con un gesto a sus padres que se callasen para escuchar a Camila Cabello presentar a U2.

Las declaraciones

James Corden, conocido en todo el mundo por cantar con famosos en un coche, dirigió la gala por segunda vez llenando el Madison Square Garden de Nueva York, que no se celebraba en tal lugar desde hacía quince años. La gala trajo consigo una buena carga de feminismo gracias al movimiento Time’s Up al que aludieron varias artistas como Lady Gaga y Rita Ora, y también política; pudimos a artistas como Snoop Dog o Cher y hasta a la mismísima Hillary Clinton recitando frases del libro Fire and Fury, muy conocido en USA por su crítica al gobierno de Trump.

Hubo mención también a la necesaria igualdad entre hombres y mujeres en la industria y a la brecha salarial por parte de Janelle Monáe. U2 y Camila Cabello se enfocaron en el conflicto de la inmigración. Camila aprovechó su momento en escena presentando a U2 para hablar de su llegada a los Estados Unidos como inmigrante junto a sus padres, y recalcar la importancia de los soñadores y de recuperar el sueño americano “Este país lo construyeron los dreamers”. U2  interpretó Get Out of Your Own Way frente a la estatua de la libertad en mitad del río Hudson, el lugar simbólico perfecto.

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Foto: Reuters. A la izquierda: Camila durante la gala. A la derecha: su paso por la red carpet.

Las actuaciones

Kendrick Lamar abrió la gala interpretando XXX junto a U2con una escenografía llena de mensaje: bailarines caracterizados como soldados, una gigante bandera de USA y un tiroteo coreografiado.

Lady Gaga le dedicó a Joanne, la hermana de su padre que tanto ha influido en ella y a la que ha querido dedicar su último álbum, la canción que lleva su nombre. A piano junto a Mark Ronson, la estrella interrumpió la canción diciendo time’s up para continuar con Million Reasons. Una emotiva interpretación, siguiendo la estela acústica y minimalista que Gaga lleva eligiendo para casi todas sus actuaciones públicas esta era. John Legend se subió al escenario para entregar un premio a Lamar junto a Tony Bennett. Tony ganó a Mejor Álbum Pop Vocal Tradicional y cantó con Legend acapella unas estrofas de New York, New York.

Después de que Sam Smith apareciera con un elegante traje blanco para cantar Pray, Alessia Cara ganaría el premio a Artista Revelación, dedicando el triunfo a sus padres y refiriéndose en su discurso a los muchos artistas talentosos trabajando duro que aún no reciben el reconocimiento necesario. El grupo Little Big Town cantaría su Better Man, que obtendría el grammy a Mejor Performance de Grupo Country.

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Foto: AFP. Luis Fonsi y Daddy Yankee. Fonsi aseguró en una entrevista en la alfombra roja que no esperaba el rotundo éxito de la canción y que factores como la versión de Justin Bieber impulsaron la entrada de la canción en el mercado estadounidense.

Hubo presencia hispanohablante en la noche a causa del imparable Despacito. Después de que Fonsi la interpretara junto a Daddy Yankee, incluso James Corden bromearía sobre el descontrolado éxito diciendo “no la había oído nunca”. Hay que señalar a su vez a Shakira, que ganó con su disco El Dorado el premio a Mejor Álbum Pop Latino.

Childish Gambino, que anunció hace poco el lanzamiento de su último trabajo bajo este nombre artístico, realizó una de las mejores interpretaciones de la noche cantando Terrified, acompañado del genial cantante J.D. McCrary de tan solo 9 años.

Bruno Mars cantó con Cardi B Finesse, con mucho baile y colores primarios. Muchos clics está recibiendo el gracioso vídeo en el que Cardi B le confesaba a una reportera durante la alfombra roja sentir mariposas “en el estómago y en mi vagina” a causa de su nerviosismo.

Sting interpetó Englishman In New York e invitó a subir a Shaggy para cantar una parte de su tema en común Don’t Make Me WaitJanelle Monáe, con su potente discurso a favor de la igualdad salarial y empresarial entre hombres y mujeres del que hablábamos antes, introdujo una de las actuaciones quizá más esperadas de la noche. Kesha se posó bajo los focos para cantar Praying, junto a The Resistance Revival Chorus y personalidades como Bebe Rexha, Cindy Lauper o Camila Cabello. Una interpretación vocal emocionante y furiosa, dedicada sin necesidad de decirlo al productor Dr. Luke, con el que ha tenido pelea en los tribunales al acusarle de acoso y abuso sexual. Durante toda la gala pudimos ver vestidos blancos y flores blancas como símbolo de apoyo al movimiento #timesup.

Brother’s Osborne, Maren Morris y Eric Church dedicaron Tears in Heaven a los ochenta y un jóvenes fallecidos durante el año 2017 en los atentados de Manchester y Las Vegas.

Elton John cantó a piano su tema Tiny Dancer acompañado de Miley Cyrus, icónico momento de la noche en el que la rosa de #timesup seguía presente sobre el piano de Elton y Miley llevaba un elegante vestido burdeos que seguro sorprendería a los detractores de la faceta twerk y nasty de Miley. “Todo lo que haces me inspira para seguir trabajando duro y nunca renunciar a mis sueños. ¡Te quiero mucho!” le dijo Cyrus a Elton por Twitter tras la actuación.

Otras estrellas como Lorde y Lana del Rey, ambas nominadas, y personalidades como Nick Jonas y Hailee Steinfield serían el centro de atención en la alfombra roja, en el que se vivieron graciosos momentos como el ajuste de pechos de Camila Cabello. Dejando otras actuaciones fuera como la de SZA, P!nk, Logic o DJ Khalid junto a Rihanna, estos eran algunos de los mejores momentos que nos ha dejado la sexagésima edición de los Premios Grammy, muy completa en cuanto a buenas actuaciones, diversión y necesarios momentos serios.